El infame reclutamiento de niños
Acaba de conocerse el informe de la Defensoría del Pueblo sobre reclutamiento forzoso de menores de edad en Colombia, donde se resaltan muchos datos preocupantes, uno de los cuales involucra directamente a la niñez del Huila.
En primer lugar –dice el informe- que durante el 2014 se conocieron 119 casos de reclutamiento de menores por parte de los grupos armados al margen de la ley, lo que equivale a decir que cada mes 10 niños fueron víctimas de este flagelo en el país.
Alarmante cifra que deja en evidencia el resurgimiento de un problema que creíamos iba en declive, máxime cuando las Farc -considerado el principal grupo guerrillero del país por el gran número de militantes en sus filas- se encuentra en un proceso de negociación donde han insistido que en sus filas no hay menores de edad.
Resalta el informe que estos 119 niños y niñas están en manos de grupos armados ilegales como bandas de narcotraficantes de origen paramilitar y las conocidas guerrillas de las Farc y ELN. “Las denominadas Bacrim y las Farc son los principales actores generadores de riesgo de reclutamiento y utilización ilícita de niños", indica el comunicado de la Defensoría del Pueblo.
Y se aclara que la cifra puede ser más alta, incluso que puede duplicarse si se tiene en cuenta que son más los casos no reportados que los denunciados oficialmente, debido al obvio temor de los padres a represalias, ya sea del grupo que les arrebató el hijo de sus casas o de los mismos organismos de seguridad que pueden terminar estigmatizando a toda una familia.
Y este es el dato que más nos afecta: “Los lugares donde se presenta con más frecuencia el delito son los departamentos de Cauca, Arauca, Antioquia y Huila”.
Desgarradora realidad que deben enfrentar las fuerzas vidas del departamento, emprendiendo campañas en favor de nuestra niñez, pero sobre todo insistiendo al Estado (Presidencia de la República) para que el tema sea tratado inmediatamente en la mesa de diálogos de La Habana, con la salvedad de que todos los infantes deben ser liberados en forma inmediata, incluso condicionando el desarrollo del diálogo a que esto suceda en forma efectiva y rápida, como se hizo recientemente con el secuestro de un general de la República por parte de las Farc.
En el último aparte del comunicado difundido por la Defensoría del Pueblo, se destaca que hay evidencias (en las denuncias penales que adelanta la Fiscalía) que entre los plagiados hay menores de apenas 8 años de edad que han sido reclutados por la fuerza, “algunos de los cuales son obligados a realizar todo tipo de actividades ilícitas, desde el transporte y tráfico de sustancias prohibidas, hasta la extorsión y el asesinato, incluso muchos de ellos han sido víctimas de violencia sexual".
Este es un panorama oscuro e infame de lo que está pasando con la niñez del Huila, con esos niños que son el presente y futuro de una sociedad que quiere salir adelante.
