martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-26 10:25

El indulto a las FARC

Jaime Alberto Arrubla Paucar

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 26 de 2015

El Gobierno acaba de conceder indulto a treinta guerrilleros de las FARC que se encontraban privados de la libertad a consecuencia de procesos por delitos de rebelión y los conexos a este tipo de delitos.    Se trata de una señal inequivoca de la voluntad de avanzar en el proceso de paz que adelanta el Gobierno y  de la necesidad de desentrabar el punto ciego en que se sumergió con el tema de justicia transicional.

La Constitucion Nacional permite al Congreso conceder  la anmistia y el indulto cuando se trata de delitos politicos,  por la mayoria de los dos tercios de sus miembros, como lo es, por ejemplo el delito de rebelión.  La Ley 418  hace parte del entramado juridíco que durante años se ha venido preparando y permite al Presidente de la República en el trámite de un proceso de paz, conceder indultos en los terminos señalados por la Constitución.  Por supuesto, hay delitos conexos a  los delitos politicos, como el porte ilegal de armas, uniformes o municiones privativos de las fuerzas armadas,  que quedarían cobijados por el indulto que se conceda.    

El Gobierno ha manifestado claramente que los delitos conexos se concretan en los mencionados y no se cobijaran delitos atroces, ni de lesa humanidad.    La polemica se concretará seguramente en el narcotrafico; que como lo hemos señalado anteriormente,  es un delito principal y no un conexo de ningun otro.   No puede decirse que el trafico de estupefacientes que en Colombia ha causado muerte y desolación,  ha sido simplemente la forma o manera de financiar la rebelión; ello despojaría de todo contenido el delito politico como tal.    El narcotrafico tiene un fin en si mismo y ha sido devastador para la sociedad colombiana y no debe  por ningun motivo tratarse como algo accesorio, ello equivaldría a torcer la realidad.   El secuestro, la extorsión, el reclutamiento de menores, el ataque a la población civil, entre otros, son delitos de lesa humanidad que no pueden quedar cobijados como conexos de los delitos políticos.

Los indultos tenían que venir.  Se trata de un paso normal en el tramite de un proceso de paz, que pretende crear un clima de confianza y reciprocidad para poder avanzar en la construccion del consenso hacia la firma de un acuerdo final.  Igualmente la guerrilla debe en forma inmediata liberar a todos los secuestrados que aún mantiene en su poder; no se entendería un indulto por parte del Estado Colombiano, sin una franca y real reciprocidad por parte de la guerrilla.  Por ello los colombianos debemos respaldar este  significativo paso que nos acerca  al punto final y  definitivo.