El impacto de la reforma tributaria
Germán Alfonso López Daza
Después de la resaca de Noche Buena y Año Nuevo, nos espera a los colombianos a partir del 1° de enero, un 2017 bastante duro ante el “regalito” que nos acaba de dar el Congreso con la recién aprobada Reforma Tributaria, cuyo punto central fue el aumento del 16 al 19% del impopular IVA.
Si bien los impuestos son el soporte del Estado para la realización de sus fines, los reiterados escándalos de corrupción que periódicamente se desatan, desnaturalizan el verdadero fin y desmotivan al ciudadano común que observa impávido, cómo sus contribuciones se malgastan en la corruptela y el despilfarro administrativo.
Sin embargo, para el Gobierno siempre ha sido más fácil crear impuestos que ajustar su cinturón, combatir la evasión o enfrentar internamente los desmanes de sus funcionarios.
Pero en fin, queramos o no, los ciudadanos deberemos afrontar un nuevo escenario tributario que va a impactar decisivamente el costo de vida pues son muchos los artículos de consumo masivo que tendrán, o aumento o nuevo IVA: ropa, calzado, cereales, pastas, salchichas, derivados de los lácteos, celulares, internet, licores, toallas higiénicas, productos de cuidado íntimo, pañales, papel higiénico, jabón, gasolina, ACPM, gas, etc., etc. Y como todo es una cadena, estos incrementos afectarán los precios del transporte terrestre y aéreo y elementos de la canasta familiar que no fueron afectados directamente por el IVA.
Por otro lado, aunque no se ha definido el ajuste del salario mínimo, desde ya se deduce que este no será sustancial. El alza que se pretende dar al salario mínimo, se lo va a tragar la inflación causada de 2016 (alrededor del 6,5%) y la reforma tributaria.
Como están las discusiones entre empresarios y trabajadores, se prevé que el ajuste no será más allá del 6,7%. Las centrales obreras piden un aumento de 14% y los empresarios dicen que este debería ser del 6,5%.
Es decir, los colombianos que devengan el mínimo –y también los que no- nos espera un año bastante duro que muy seguramente impactará en la calidad de vida, principalmente de las clases menos favorecidas. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho Universidad Surcolombiana).
