jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-03-01 07:23

El Huila en el pos conflicto

Por Julio Cesar Triana

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 01 de 2015

El Presidente se la República ha sido reiterativo en afirmar que se harán   todos los esfuerzos para que en este año se firme el proceso de paz, lo que hace preguntarnos, en caso de así lograrse, si el Estado colombiano se encuentra preparado para lo que sería la etapa de pos conflicto después de la firma de los acuerdos en la Habana.

Y es que cuando me refiero al Estado, me refiero a toda la estructura estatal, la cual incluye supuesto a las principales entidades territoriales, es decir, los municipios y los departamentos. Conviene allí entonces examinar el caso concreto de nuestro departamento, que por su ubicación y antecedentes, ha de convertirse en un modelo de inversión social como resultado del fin de un conflicto que ha traído a nuestra tierra miles de desplazados y que a lo largo de las últimas cinco (5) décadas ha dejado miles de víctimas que a la fecha no han logrado una verdadera reparación.

Le corresponde al Gobierno Nacional, bajo el liderazgo de nuestros mandatarios locales, aumentar la inversión social en temas tan sensibles como la educación, la salud y la vivienda, pero ante todo crear fuentes de empleo. La inversión real en el sector agropecuario se convertirá sin duda una clara oportunidad para generar empleo y buscar que quienes en el pasado hicieron de la guerra su principal ocupación, en el futuro hagan del campo su alternativa de vida.

Ya por ejemplo, ha caído muy bien la noticia publicitada en torno a que por primera vez en nuestra reciente historia, el sector de la educación tendrá más recursos que el sector de la seguridad.

En el caso particular del Huila, la firma de la paz debe traer como consecuencia lógica la conversión de ésta tierra en un polo de  desarrollo y así tiene que ser por las bondades de nuestra ubicación, la proyección de competitividad y el crecimiento de industrias como la construcción; empero, si no hay un liderazgo consolidado y fuerte, desde o político hasta el sector privado, probablemente quedemos rezagados y tal vez pasemos a convertirnos en refugio de pequeñas bandas criminales y en el mayor receptor de población desplazada, como en ocasiones parece convertirse nuestras tierras.   

Por eso el reto del nuevo Gobernante regional y de los burgomaestres locales para los años venideros debe enfocarse en esa realidad, de modo que luego no digamos que incluso en paz, nuestra región sigue en atraso.