viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-04-03 08:10

El generoso e indefinido alcalde de Neiva

Es posible que la personalidad (un hombre frío, pausado, generoso pero indefinido) haya sido marcada esa tarde del 18 de julio de 1972, cuando su padre –don Benjamín Suárez Zambrano- entró a la cabina del avión, disparó y mató al piloto Miguel Beltrán (exoficial de la Fuerza Aérea), hirió al copiloto Alfonso Ferrer, y al ingeniero de vuelo.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 03 de 2014

La familia Suárez regresaba de San Andrés en un avión de su propiedad, de la recordada empresa Taxi Aéreo Opita, que tras varios accidentes y muertos se quebró y perdió la licencia. El episodio de locura de don Benjamín le costó cárcel y muchos años de esfuerzos para reivindicarse ante la sociedad huilense.

Pedro Hernán Suárez, el actual alcalde de Neiva, creció en ese ambiente tenso y se hizo cada día más generoso y también complaciente. Margarita, su hermana –con más arranques- lideró la familia después de la referida tragedia.

La perseverancia de varios años, la mansedumbre (natural o aprendida) y la calma ante varias batallas perdidas, terminaron por premiarlo con la alcaldía. Su gestión ha sido apenas buena, sin resultados que lo catapulten, sin garbo ni vehemencia.

Siempre insípido, sin ángel, contenido y tolerante, sorprendió a todos con una respuesta al senador Villalba, quien consideró que era el gran derrotado en las pasadas elecciones. Suárez –sin mayor esfuerzo intelectual- lo invitó a no guiarse por los chismes y le recordó que él –Villalba, como gobernador- también se había echado al hombro a Luis Enrique Dussán y a otros candidatos.

Creo que los dos tienen razón en sus ataques mutuos. Ambos han abusado de sus cargos para llevar amigos al Congreso. La diferencia es que Villalba (siempre estuvo claro) volcó sus esfuerzos para elegir a Flora Perdomo, y Suárez atomizó sus esfuerzos para quedar bien con todos.

Su señora acompañó a Carlos Arturo Giraldo (en gratitud por asesorías recibidas). Margarita estuvo con Ana María Rincón. Otros familiares y amigos con Liliana de Bravo, Orlando Beltrán y Héctor Javier Osorio. 

El generoso e indefinido Suárez creyó cándidamente que podía elegir a todos, o quedar bien con todos y –ciertamente- se convirtió en el gran perdedor de las elecciones, porque la señora Rincón es obra de Géchem.

Pedro Hernán, honesto pero tibio; moderado al punto del desespero; cauteloso en procura de acertar… no le ha disparado a nadie. Solo se “encabinó” y dejó caer el avión.