El General José de San Martin
Jorge Eliseo Cabrera Liévano
El General José de San Martín fue el libertador del sur de América. Se desempeñó como Brigadier General de las provincias unidas del Rio de la Plata. Libertador y Capitán General de la República de Chile. Generalísimo de la República del Perú. General honorario de la Gran Colombia y de México. Sus ejecutorias son un ejemplo de patriotismo, desinterés y grandeza dignos de imitar por todos los hijos de América. El libertador Simón Bolívar afirmó que “nuestra patria es América”.
El General San Martín se entrevistó el 26 de julio de 1822 en la ciudad de Guayaquil con Bolívar quien al estrechar su mano derecha exclamó con viva complacencia: “al fin se cumplieron mis deseos de conocer y estrechar la mano del renombrado General San Martín” y conferenciaron a puerta cerrada por más de dos horas. Al día siguiente San Martín visitó de nuevo al Libertador de Colombia por cerca de cuatro horas y luego se sirvió un banquete ofrecido por Bolívar quien al momento del brindis dijo “brindo señores por los dos hombres más grandes de América del Sur, el General San Martín y yo”, a lo cual respondió San Martín “por la pronta terminación de la guerra, por la organización de las nuevas Repúblicas del continente Americano y por la salud del Libertador”.
El 10 de febrero de 1824 el Libertador San Martín y su pequeña hija Mercedes de 7 años se dirigieron silenciosamente a Europa como una manera de destierro voluntario sin “patria, esposa ni hogar” y se estableció en Bruselas después de estar en Buenos Aires “donde fue recibido por el menosprecio y la indiferencia pública”.
En vísperas de la batalla de Ayacucho el Libertador le escribió al General Antonio José de Sucre lo siguiente: “cuando en una batalla se comprometen tan grandes intereses, los principios y la prudencia, y aún el amor mismo, a los inmensos bienes de que nos puede privar una desgracia, precisa una extremada circunspección y a un tino sumo en las operaciones, para no librar a la suerte incierta de las armas, sin una absoluta y plena seguridad de un suceso victorioso”. Refiriéndose a la ausencia del General San Martín dijo: “hay que tener en cuenta que el genio de San Martín nos hace falta, y sólo ahora comprendo el por qué cedió el paso para no entorpecer la libertad que con tanto sacrificio había conseguido para tres pueblos en los que si bien existió el patriotismo, hombres y dinero, en cambio no había dirección. Esta lección de táctica y de prudencia que nos ha legado este gran General, no la deje de tomar en cuenta u.s. para conseguir la victoria que es lo único que deseo”.
El General José de San Martín falleció el sábado 17 de agosto de 1850 a los 72 años y seis meses. Le dijo a su hija antes de expirar: “esta es la fatiga de la muerte”.
