El futuro de la ciudad de Neiva
Jaime Salazar Díaz
Pretendemos, en compañía de otros colegas, que también han ocupado la honrosa distinción de haber desempeñado la Presidencia de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, Regional Huila, Institución que este año cumplió 50 años de existencia, reunirnos para meditar y analizar este tema fundamental en el buen desarrollo de la civilización huilense. No nos referiremos solamente a las normas, Leyes , Acuerdos, , etc. , no, el tema es trascendente y tiene que ver mas con soñar el futuro que con prohibirlo o reglamentarlo, en pensar el escenario en donde nuestros nietos realizarán sus vidas y sus sueños, en donde las familias encontrarán su hogar, en donde los jóvenes que sientan la fibra del liderazgo lo ejerzan, se formen y preparen para asumir el mando de la ciudad y en donde los abuelos relaten en sana paz a sus nietos las sabias experiencias que deban transmitirse. Aquí tendrán parte y lugar, desde luego, todas las actividades que el ser humano, en nuestro caso el ciudadano, requiere para su existencia legítima: nacer, crecer, jugar, recrearse, meditar, estudiar, orar, laborar, prepararse, y otras vinculadas con las actividades socio-económicas, culturales y políticas.
Neiva, nuestra ciudad, se encuentra en una encrucijada histórica que hasta cierto punto se explica por las circunstancias mundiales y nacionales del cambio acelerado en las costumbres y paradigmas. También se explica por el acelerado crecimiento poblacional de la última década y los vaivenes de la economía urbana que son reflejos o consecuencias de los movimientos económicos externos. Pero eso no nos exime de intentar con responsabilidad el rescate y conservación de lo mejor de nuestro espíritu huilense. Lo mejor de nuestra calidad humana que hizo posible en años pasados convertirnos en una de las ciudades mas amables y hospitalarias del país. Los primeros pobladores de este Valle de Neiva, que fueron españoles, encontraron un pueblo disperso, mas pescador, recolector y minero que agricultor y menos guerrero que sus vecinos los pijaos cordilleranos. Del natural enfrentamiento entre el invasor y el invadido que duró cerca de cien años, germinó una nueva raza orgullosa de sus variados ancestros, inteligente, sencilla, trabajadora, artista y musical que siempre recibió con amabilidad al visitante, pero que cuando fue necesario defendió con valor su territorio y sus costumbres en gestas heroicas como la de la Gaitana , las batallas de las guerras civiles del siglo XIX y la resistencia férrea y estoica, hasta hoy mismo, a los embates del comunismo disfrazado y emboscado y armado. Se trata entonces de crear el marco espacial urbano y vecino, moderno con visión de futuro, en donde los ríos ancestrales serán los protagonistas, los parques serán el escenario de niños y adultos mayores y el rincón de los enamorados y las vías amplias y arborizadas vincularán con suficiente capacidad los diferentes rincones habitados y habitables de la urbe. Se requerirá entonces de una debida planificación en donde lo actual debe mejorarse si vale la pena o demolerse si no la vale. En donde el centro histórico debe renovarse creando nuevos espacios para la vida democrática y cultural y dar espacio al comercio de calidad que siempre caracterizó a Neiva. No hay afán de hacerlo en cuatro años.! Del afán no queda sino el cansancio ¡
