lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-01-28 04:54

El estadio en un vaso de agua

Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 28 de 2016

En Neiva se están ahogando en un vaso de agua con el tema de la gradería oriental del estadio Guillermo Plazas Alcid y ya comienza a sentirse descontento popular porque no se toma una decisión rápida para solucionar esta situación.

El  más perjudicado es el Atlético Huila que por muchas razones necesita el escenario para jugar frente a sus hinchas, con los que fortalecería sus posibilidades de permanecer en la categoría A del fútbol profesional colombiano, si lo dejan.

El alcalde Rodrigo Lara Sánchez, como primera autoridad sigue apegado a la Ley (entendible) y esta demorándose para autorizar el préstamo del escenario, salvaguardando su responsabilidad.

Políticamente parece dudar cuando hay estudios técnicos certificando que la estructura del estadio no está para caerse, como afirman algunos interesados en que concurra esta situación.  

Una cosa son las obras que se adelantan en la gradería occidental, que a propósito están atrasadas, y otra es la gradería oriental, que no está para caerse, como afirman los enemigos del equipo.

Señor alcalde: la tribuna oriental del estadio es la más reciente, fue construida en el año 94 durante el gobierno de Julio Enrique Ortiz Cuenca, bajo el código de sismicidad anterior, pero no está para caerse que es diferente, según los expertos.

Pregúntenle  a los cristianos y a los almacenes éxito, que han llevado hasta quince mil personas, al mismo  Atlético,  al ejército y a los mismos hinchas si han sentido algo raro. La parte antigua se construyó con motivo de los Juegos nacionales de 1.980, es vieja y tampoco se ha caído.

Algunos atribuyen la situación que se presenta al Curador urbano Mauricio Díaz, de quien dicen está oponiéndose sin muchos argumentos.

A propósito, creo que las curadurías antes de meterse en estos  asuntos deben primero legitimar su actividad ante la sociedad, porque hay muchas quejas por su omisión frente al desventurado  desorden urbanístico en numerosos sectores de Neiva.

Para la muestra un botón: En la avenida 26  con calle 61 barrio El Cortijo, una señora hizo dos apartamentos subterráneos en la zona de protección ambiental, o sea a un lado de la avenida en donde es prohibido construir, aparentemente con la autorización de la curaduría y Planeación municipal y nadie tiene responsabilidad, ni siquiera interviene la Procuraduría.  

Volvamos, el ingeniero civil Efraín Calderón Calderón, en un estudio de vulnerabilidad sísmica a la gradería oriental del estadio Guillermo Plazas Alcid, asegura que aunque su estructura se debe reforzar para ajustarse a la ley, no implica que sea inmediatamente, ni que deba dejar de utilizarse.

Una cosa es que se ordene estar acorde al nuevo código internacional anti sísmico, como ya lo hizo el Hospital de Neiva y corresponde hacerlo al Palacio de Justicia, los edificios de la Cámara de Comercio, de la Caja Agraria y hasta la gobernación y la misma la alcaldía, levantados  antes de expedirse la Ley 400 de 1.997, y otra es que estén para caerse.

Esta ley establece los requisitos mínimos para construcciones sismos resistentes, así como el diseño, construcción y supervisión técnica de edificaciones nuevas, que puedan verse sometidas a fuerzas sísmicas y otras fuerzas impuestas por la naturaleza.

Creo que allí es donde hay confusión, porque el estudio lo que recomienda es que en lugar de un reforzamiento de la estructura de la gradería oriental, saldría más económico y funcional  la demolición y construir de nuevo, que tampoco implica que deba cerrarse ya y dejar de funcionar, sino cuando existan los medios y la oportunidad.  

Según el ingeniero Calderón, especialista en estructuras de la Universidad Nacional, “una vez revisada la estructura, no presenta fisuras, u otro tipo de patologías que indiquen daños por sismos o cambios de temperatura, ni se detectaron asentamientos ni deflexiones excesivas y la estructura muestra un buen comportamiento”.  

Si el Atlético Huila  juega en Neiva desde el punto de vista deportivo para la afición tiene ventajas por el clima, le saldría más económico que viajar a otra ciudad.

En tanto que los municipios de La Plata, Garzón y Pitalito, deben preparar sus escenarios para ser sedes alternas en caso de novedades como la que vivimos.