sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-11-17 06:43

El encuentro de Garzón

Por Diógenes Díaz Carabalí

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 17 de 2016

Ir a Garzón es fácil, por los anfitriones, Amadeo González Triviño y su familia, por sus gentes que no dejan desapercibido el encuentro de poetas, escritores y artistas en aras a expresar sentimientos de un país que todavía vive, que cree en el futuro con la mejor de las tradiciones humanas: La Palabra. Esta vez, para encontrarnos con hombres y mujeres de palabra, sostén del andamiaje simbólico de este mundo que reclama paz y tolerancia, encuentro de diferencias y colores, indicándonos un lugar de convivencia. Alfredo Vanín, Oscar Bustos, Conrado Alzate, Hilda Pardo, Gloria María Medina, Pedro Ilicona, Milciades Arévalo, Jehu Londoño, Vicente Silva, Leopoldo de Quevedo y Monroy dieron, además de palabras, un sentido de amistad, una entrañable camaradería, una enseña de tolerancia, un abrazo de paz tan caluroso y necesario en estos tiempos de insultante frivolidad.

Hemos gozado del clima y de  la brisa, del perfume de las flores y del sabor entrañable de la huilensidad en el arte de la cocina; incomparable para dejarnos enamorar de un entorno fresco con su sentido propio de lo construido en siglos; con la visión de sus antepasados; con el clamor de una juventud que irrumpe orgullosa de lo que tiene, de sus valores y sus esfuerzos. Me han hecho ir a las lágrimas manifestaciones tan sublimes como la de los niños de la Fundación Caminemos Unidos, que interpretan instrumentos con el alma, que entregan sus voces con la claridad cristalina de la inocencia, algo para replicar en todo el mundo. Me ha emocionado el concierto de la Estudiantina FUNDACOOFISAM, adolescentes con el compromiso de lo propio, gozan los instrumentos para la música colombiana, ésa desecha de los micrófonos y las emisoras, pero que pervive en el corazón del pueblo así los superfluos quieran matarla.

Es necesario que Garzón se apropie de su festival de la palabra. Es necesario que sus gentes sepan de la herencia que deja su mecenas. Es un valor que los garzoneños deben estimar como propio; la cuna de la poesía se construye con los sueños y, este pueblo, el Huila y Colombia necesitan de sueños más que de desastres dejados por el paso, a veces cruel, del tiempo por las heridas de las manos. El encuentro de garzón enriquece a los autores, retroalimenta, amplía la visión de la obra,, donde el centro no son los idealismos egoístas, sino  la palabra hecha carne para bien de sus amantes.

El cártel de quienes hemos pasado por la Fundación Cuatrotablas, por su revista, ya somos muchos, quienes también pasamos por los afectos del mecenas y su esposa, y sus hijas y sus familiares, y sus hermanos y sus cuñados, y sus amigos y sus colegas entrañables, el maestro Sneider Rivera por su disposición y su acogida, el pintor y escultor Emiro Garzón que hace tan grato el paso por La Jagua y, ahora, por desgracia, no pudimos atender su invitación, del Coronel comandante del Batallón del Ejército. Siempre un abrazo, siempre la disposición para este encuentro entrañable.

Nota: Por favor, que les paguen a  los artistas del Huila; cómo los contratan sin tener listo el valor de sus servicios, de sus premios, de sus incentivos. Lo de los premios literarios también se está volviendo viejo.