miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-09-16 11:37

El duelo

Froilán Casas

Escrito por: Froilán Casas
 | septiembre 16 de 2015

Llorar al ser querido es  algo natural en una persona que ama. La ausencia de una persona que ha partido para la vida eterna, deja un profundo vacío; pero a la vez, si se ha amado, deja una huella de amor infinito. Se ha hecho mucho drama frente a la muerte viéndola como una tragedia; así pensaban los autores de las tragicomedias griegas. Ver la muerte como un fracaso de la vida, es una visión atea y materialista. La muerte debe verse como una etapa de la vida. Dios nos creó para la vida y nos llama a la vida. El mejor parte que podemos dar a la hora de la muerte, es la alegría del deber cumplido. El hombre mientras más esté separado de Dios, quien es el autor de la vida, le tiene más miedo a la muerte.

Hay gente que no sabe asumir el dolor y se entierran con el ser querido. Llora al que parte, pero tú tienes que seguir viviendo. Si amas al que se ha ido, el mejor regalo que le puedes dar, es cumplir con la tarea emprendida. Valora el tiempo que estuviste con esa persona, ama y agradece a Dios el haber disfrutado de ese amor; pero tú tienes que seguir viviendo. No perjudica a los que te rodean, ellos necesitan también que los ames. El muerto se ha ido, tú tienes que vivir tu realidad. Si lloras porque se ha puesto el sol, las lágrimas no te dejan ver las estrellas. Toma el coraje de seguir viviendo. El que ha partido cumplió con su tarea, ahora te toca cumplir la tuya. La gente de tu entorno quiere verte feliz; si vives triste es porque no aceptaste tu realidad. La vida es una continua experiencia de vida y de muerte. La muerte debe ser el acicate para aprovechar todo instante de la vida para amar y ser útil a tuyos, a tus compañeros de trabajo, a tus vecinos.

Hay personas que derraman lágrimas de cocodrilo. En vida nunca amaron y ahora sí lloran lo que dejaron de amar. Para qué las lágrimas si durante le vejez, la enfermedad, ¿nunca te acordaste del ser que ha partido? En los funerales hay mucho cumplido e hipocresía. ¡Cómo me incomodan los panegíricos en los funerales! Todo muerto es bueno; aparecen como un dechado de virtudes, pero llevaron una vida disoluta y desordenada. Ahora los quieren presentar como los modelos de vida. Evitemos las exageraciones, todo ser humano ha cometido errores y ninguno es paradigma de vida. Espero que los elogios te los dé Dios. Ese sí es el juicio verdadero. Tú puedes haber recibido todas las condecoraciones del mundo, pero si no recibes la presea de Dios, todo habría sido vanidad de vanidades. Prepárate para la muerte, viviendo con amor el día a día. No piensa tanto en la muerte, no saques el paraguas antes de que llueva; cada día tiene su propio afán. Vive intensamente el presente para saborear un mañana mejor. Nada es fruto del azar; tú eres constructor de tu futuro. Dios   quiere  tu bien; el mal lo causan los otros o tú mismo.  No te creas perfecto, créete perfectible. Lo que haces bien hoy, mañana lo harás mejor, si tú quieres.