El domingo 25
Froilán Casas
Todos a votar. Sea responsable, vote. Sea buen ciudadano, vote. Sea buen cristiano, vote. Opte, quien no opta, no tiene derecho a opinar. La mayor expresión de la democracia es el voto. Cuando usted se abstiene, buscando diversas excusas, usted no está haciendo historia, se queda como espectador de la misma. O, usted construye la historia o, la construyen otros. Espero que esté instruido sobre las propuestas de los candidatos y conozca de algún modo su hoja de vida. Analice su capacidad de gobierno, pero sobre todo, analice su honestidad. Usted puede ser cómplice si sabiendo que un candidato es deshonesto, vota por él. Como pastor de la Iglesia Católica no estoy llamado a calificar a nadie, ¿quién me ha nombrado juez? Simplemente, ofrezco algunos elementos de juicio para que la opinión pública tenga mayor solvencia de criterio para tomar la decisión que más favorezca al Bien Común, a su municipio, a su departamento. La Iglesia Católica no tiene partidos políticos. La Iglesia no es una mezcla de religión y política. El maridaje entre Iglesia y Estado no le ha hecho bien a los pueblos. El extremo opuesto, es igualmente nocivo. Una ruptura entre política y fe cristiana, es una negación de un hecho cultural que tienen todos los pueblos: sus creencias. En todos los países de mayoría musulmana el título de la república es: República Islámica de … Lejos de la Iglesia caer en esos fundamentalismos. El ciudadano cristiano es libre de votar por quien quiera. Pero debe votar con ética. Los gobernantes no pueden gobernar al margen o desconociendo la cultura del pueblo que los eligió.
Su voto debe ser libre. Si se deja comprar por un “plato de lentejas”, está vendiendo su conciencia. No exija almuerzo a sus candidatos, no hipoteque su libertad. Cuando el voto no esté condicionado a intereses individualistas, sino centrado en el Bien Común, entonces, hemos llegado a una madurez democrática. Dirigentes políticos, eduquen al pueblo en política. No compren a sus electores. Ofrézcanles programas. Nos les den pescado, enséñeles a pescar. No fomente la pobreza para tener votos cautivos. Superemos la política del asistencialismo y lleguemos a la política de la promoción de la persona humana. Estamos “ad portas” de los doscientos años de vida republicana y aún, estamos lejos de una madurez democrática. El voto sigue amarrado a múltiples intereses. No olvide que cada pueblo merece sus gobernantes. ¿Cuál es el perfil del gobernante que quiere en la gobernación, alcaldía, asambleas y concejos municipales? Intervenga en el desarrollo de su pueblo, usted hace parte del mismo. Si hay corrupción, de alguna manera usted es cómplice de la misma cuando no vota o, cuando vota a sabiendas que su candidato (a) no es honesto. No se indisponga con quien no vota por su candidato preferido. Esa es la verdadera democracia. En una misma familia puede haber opciones diversas y esto no significa que la familia esté dividida. Forme en la democracia siendo demócrata. Todo fanatismo es nefasto para la convivencia ciudadana. El fanatismo partidista es una muestra del atraso cultural de los pueblos. Cuando no hay oposición crítica y racional, habrá dictadura de partido, no una democracia.
