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Opinión/ Creado el: 2015-09-17 07:39

El discurso incoherente de Lara Sánchez

Edgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 17 de 2015

Ningún político colombiano ha sido tan ultrajado como el expresidente Turbay Ayala. La menor ofensa era turco hijuetantas. Lo consideraban incapaz, incapacitado y bruto. Turbay narcotraficante era el himno en su contra y el coro a su llegada.

El opositor, Carlos Lleras Restrepo, un estadista, Contralor General de la República a sus 30 años; político brillante y colosal escritor (era capaz de escribir toda una revista, lo hizo con Nueva Frontera). En síntesis, la mejor hoja de vida.

Una tarde llegamos a Pasto (yo era un bisoño reportero) y la ciudad estaba abarrotada de afiches difamatorios. La escasa comitiva, diezmada y aturdida, parecía con ganas de regresarse a Bogotá, antes que soportar más afrentas.

Esa noche le escuché el mejor discurso a Turbay. Desapareció su voz nasal, sus pulmones parecían fortalecidos y retó a quienes fueran “hormonados y testiculados” a mostrarle al país un argumento válido que sustentara tanta humillación y ultraje.

En la consulta, Turbay se impuso a Lleras Restrepo (el abuelo del hoy vicepresidente Vargas Lleras) por más de 500 mil votos. Y después ganó la jefatura del Estado.

Traigo a colación este momento político de la vida nacional, por el contaste que algunos pretenden en la competencia por la alcaldía de Neiva. Mejor quien empeña el bisturí que el pobre obrero del palustre, abriendo –de paso- una peligrosa contienda de clases.

Sin embargo (y es lo que quiero observar) el candidato Lara Sánchez, quien prometía gobernar al margen de los politiqueros de siempre, que tanto daño le han hecho a la ciudad; el mismo que ofrecía su pulcra hoja de vida independiente, distante de la corrupción, hoy comparte sonriente al lado de Géchem y Andrade y posa para el cuerpo de fotógrafos de Ana María Rincón, oportunista y de salida del Congreso.

Creo que en materia de apoyos políticos y politiqueros están empatados, sólo que Lara se retracta de su discurso inicial, sin explicar el procedimiento mágico para “esterilizar” a sus compañeros de cirugía.

El cuento manido de “los acuerdos programáticos” entre los políticos no es otra cosa que el negocio de las cuotas, puestos y contratos por repartir. ¿Qué le ofreció Lara Sánchez al voraz Jorge Eduardo Géchem?. Sabiendo que no hay identidad ideológica con Andrade, ¿cuántas secretarías tendrá en la eventual alcaldía?. ¿La decorativa Ana María será jefe de alguna cosa?

No digo que Lara sea un fraude. Sólo que me siento defraudado, después de escucharle su discurso inicial. Y una buena hoja de vida –de buen médico y buena persona- no basta.