sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-02-12 08:37

El derecho fundamental de los borrachos

Germán Alfonso López Daza

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 12 de 2017

En nuestro Estado Social de Derechos se habla mucho de derechos. Yo tengo derecho a, o los derechos de tal minoría, o se vulneraron mis derechos fundamentales a. Poco se habla de los deberes o se les da poca relevancia.

Traigo a colación esta reflexión debido a la polémica decisión tomada por la Corte Constitucional la semana anterior, en la que decidió una demanda de inconstitucionalidad en contra del artículo 60 del Código Sustantivo del Trabajo.

Esta norma prohibía de forma expresa al trabajador, presentarse al trabajo bajo los efectos o la influencia de bebidas alcohólicas o de narcóticos. Este incumplimiento podía derivar en un despido con justa causa.

La Corte sorprendió al decidir que las personas pueden llegar a su lugar de trabajo habiendo consumido alcohol o drogas, siempre y cuando esto no afecte su desempeño laboral. Deberá en estos casos el empleador comprobar el incumplimiento de sus funciones.

En la sentencia se concluyó que los drogadictos y alcohólicos son enfermos y por lo tanto tienen protección. Y añadió que prohibir estos comportamientos sería contrario a la intimidad y al libre desarrollo de la personalidad.

Científicamente está comprobado que la persona ebria o drogadicta sufre una alteración en sus funciones motoras y sensoriales. Debido a esto los actos que realiza, pueden estar perturbados ya que no tiene las condiciones físicas ni mentales para ejecutarlo. Es por ello que el Código de Tránsito sanciona a quien ha ingerido alcohol, así sea muy poco, pues presume que no está apto para conducir.

La Corte otorga demasiados derechos a quienes consumen este tipo de sustancias, sin reconocer los derechos de quienes tendrán que aguantar en su ambiente laboral a un borracho o drogadicto. No me imagino a un profesor con aliento alcohólico dando clases, o a un operario de fábrica, mensajero, secretaria o juez trabajando bajo los efectos del alcohol o las drogas. En estos casos se genera un irrespeto hacia su trabajo y frente a quienes deben soportar esta situación.

El otorgamiento excesivo de derechos genera que se pierdan de vista los deberes para consigo y para con la sociedad. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana).