El derecho fundamental a la paz
Germán Alfonso López Daza
Derecho, Política y Sociedad
“En Colombia está a punto de estallar La Paz”. Con esta impactante frase, el Jefe Negociador del Gobierno Humberto de la Calle anunció la inminencia de un fin del conflicto armado con las FARC. Muchos sectores apoyan incondicionalmente la política del actual Gobierno que no es más que el cumplimiento de una orden consagrada en la Carta de 1991 y de normas internacionales.
En efecto, en la Constitución Política la paz es un valor constitucional que se menciona en el Preámbulo y que el Constituyente incluyó como un mandato del Estado, quien debe buscar y asegurar prioritariamente la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz de todos los colombianos. En el artículo 22 de la misma Carta Política se consagró como un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento. Y a nivel internacional su mayor desarrollo lo encontramos en la Declaración de Oslo sobre el Derecho a la Paz (UNESCO, 1997), que la consagra como un derecho y también como un deber inherente a toda persona y base de la dignidad humana.
A pesar de tener consagración constitucional y estar contenida en normas del derecho internacional, la paz no se ha podido concretar en nuestro país en 50 años pues su materialización requiere el concurso de diversos factores: sociales, políticos, económicos e ideológicos. Por tanto, no basta una norma que así lo ordene. Se requiere, además de voluntad política, voluntad social. El derecho a la paz consiste en el respeto a la vida humana, negar el uso de la violencia como medio para la solución de conflictos y garantizar la seguridad no solo ciudadana sino social. El derecho a la paz es la base para el disfrute de todos los derechos fundamentales.
Teniendo en cuenta lo anterior, no son suficientemente justificadas las duras reacciones y críticas de ciertos sectores políticos encabezados por el Procurador y el ex presidente Uribe a los acuerdos que se están concretando en La Habana y que conllevarían al fin de este conflicto. La paz debe anteponerse a toda diferencia ideológica y tener en cuenta el anhelo de todos los colombianos. (Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho - Universidad Surcolombiana).
