martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-30 08:43

El deporte huilense, la cenicienta de años

Marco Fidel Yukumá

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 30 de 2015

En esta esquina

La burocracia pesada del Inderhuila está celebrando con bombos y platillos las medallas que conquistaron los deportistas de la región en los pasados juegos nacionales, cuando por esa burocracia clientelista y déspota, el departamento estuvo a punto de no tener participación en el certamen, pues en más de una ocasión los deportistas anunciaron su retiro, tras la evidente falta de apoyo durante toda la fase de preparación.

Los únicos que están en el derecho de celebrar son los propios deportistas, sus padres de familia que son los que revientan por todo, y el equipo interdisciplinario conformado por el médico, el sicólogo, los entrenadores y demás, porque ellos diferente a los burócratas de la entidad cumplen una tarea que va más allá de la politiquería, el clientelismo y todos los vicios que se han enraizado desde años en el Inderhuila y que nadie ha podido desmontar. Allí hay un poco de señoras que no les importa para nada el deportista, cumplen sus funciones de muy mala gana, y están dedicadas a entrabar, enredar, a atacar de frente a los atletas, a la vez que se han especializado en manipular y confundir hasta al mismo director para que se haga lo que a ellas les parece y les conviene.

Mientras no haya un gobernador que se amarre los pantalones y realice una purga en esta entidad, no va a pasar nada con el deporte opita. Allí hay algunos funcionarios y funcionarias de más de 20 años que solamente les importa que pase el tiempo para pensionarse y nada más. Durante todo este tiempo no han hecho más que torpedear, y en algunas ocasiones como durante la época del gobierno del Pájaro Sánchez, actuar en complicidad para incurrir en graves hechos de corrupción que la opinión pública conoció ampliamente y que también denuncié en esta columna. Allí hasta la secretaria del director manda y manipula, según las denuncias de deportistas, entrenadores, dirigentes y periodistas que les ha tocado padecerla.

Yo no sé si el nuevo gobierno se va a aguantar esa ergástula morosa que mantiene estancado el deporte huilense desde hace muchos años. Con este equipo de funcionarios y funcionarias cansados, clientelistas y negligentes ningún director por muy buena voluntad que tenga podrá hacer nada diferente a seguir maltratando a los deportistas, enredando los trámites y esperando que lleguen las competencias para hacer lo mismo de siempre: descalificar, atajar, demorar y después a sacar pecho abrogándose los triunfos cuando es muy claro que el deportista es el que menos les interesa.

Los deportistas clasificados para los nacionales que acaban de pasar, sufrieron demasiado por el muy poco apoyo que recibieron. Solamente cuando ya se iban a ir resultaron unas míseras ayudas entregadas de mala gana como siempre. Los engañaron desde el año pasado, de manera que les tocó hacer la preparación por su cuenta, porque el Inderhuila, les dio la espalda y apareció simulando vergüenza con unas muy pocas cosas a la hora del viaje. Fue una de las delegaciones más pobres, porque a los políticos y a quienes ostentan el poder en la región, el deporte tampoco les importa,  lo tienen como la cenicienta de años, sin embargo cuando hay triunfos todo el mundo sale a celebrar, todo el mundo se cree con el derecho, cuando se sabe que son los padres de familia los que deben responder por todo. El Índer es un simple y desteñido aviso colgado en la pared.