domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-05-21 09:23

El cáncer de la sociedad colectivista

Leonardo Sanmiguel Benavides

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 21 de 2016

Existen varios tipos de sociedades, entre ellos están los cazadores (individualistas) y los granjeros (colectivistas). Los primeros usualmente están arraigados en las sociedades más desarrolladas y los segundos en países del “tercer mundo” o en vía de desarrollo. En las sociedades individualistas existe poca distancia de poder, el jefe y su empleado se sientan e interactúan sin tanto protocolo o el líder político y sus simpatizantes están en un mismo nivel.

Mientras tanto, en las colectivistas se presenta un fanatismo extremo donde el líder político es casi Dios y todos se deben matar e insultar por él; donde a todos aquellos con un leve estatus de poder se les dice “doctor”. Y qué difícil es para una sociedad como esta denunciar lo que está mal porque lo corrupto se vuelve común y llega a parecer normal. El miedo a la exclusión y las ganas de encajar en un grupo social son más grandes que el compromiso con las instituciones y la patria.

Que difícil, que cáncer consume nuestra sociedad colectivista por excelencia, la misma en la que políticos de turno o ex políticos (destituidos por corrupción)  quieren apropiarse de todas las instituciones públicas y si por ellos fuera, las privadas también. Ahora más de un cacique desea pujar por montar su cuota de poder en Comfamiliar Huila, prestigiosa entidad salpicada no hace mucho por aparente corrupción. Pero parece que en Colombia y con tristeza, en el Huila, el hambre de los políticos de abarcar todos los organismos es descarado, incluso causa malestar (náuseas). Y lo peor: aquí los huilenses somos cómplices silenciosos porque aunque vemos el quebranto de la ley en nuestras narices no denunciamos porque es nuestro “amigo”, porque me ayudó y le dio trabajo a mi novi@, tí@, papá, mamá, etc. Qué desdicha.

Hace menos de un año se vio un claro ejemplo de ello en la elección de los candidatos “huilenses” a la gerencia de la Federación Nacional de Cafeteros. El candidato más “huilense” de todos fue el elegido para estar en la terna, pero claro, cómo no serlo si uno de los caciques políticos del Huila lo apoyaba y hasta el mismo presidente de la República es amigo personal de él.  Todo esto lo negó. Qué error más grande el de quienes se prestaron para ello. Afortunadamente quien resultó elegido al final es el más preparado para el cargo, pero aquel que negó ser el candidato de Juan Manuel Santos ahora  adorna su nuevo gabinete. “Casualidades de la vida” y así hay muchos ejemplos.

En definitiva, urge la necesidad constante de evolución, entender que nuestros compromisos no son con personas sino con las instituciones, que la ciudadanía debe ser el primer policía, el primer organismo de control para exigir el cumplimiento de la ley. Dejemos a un lado el fanatismo salvaje de seguir personas, éstas cambian y las instituciones permanecen. Llenémonos de sentido de pertenencia por lo que nos representa y seamos cada uno parte de ese gran cambio imperioso que necesita nuestro departamento y nuestro país.

“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente, estarás haciendo lo imposible”, San Francisco de Asís.