lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-15 10:21

El compromiso con la paz

Armando Lievano Quintero

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 15 de 2016

Debido a la propuesta de gobierno como la presentan los medios informativos sobre el acuerdo de paz por firmarse el 26 de marzo venidero es importante que antes de despertar de esa grandiosa esperanza que nos alimenta como el mejor reconfortante espiritual a los colombianos, se debe primero de nuestra parte empezar a reconocer con sensatez y desinteresadamente que más vale vivirse en armonía que alimentando mil palabras que la contradigan cuando ya conocemos las consecuencias sufridas y los resultados costosos para el estado, teniéndose en cuenta el comportamiento humano cuando se entiende que las sociedades por muchas generaciones vienen de proceder equivocado porque han plegado casi inconscientes por el desconocimiento la terquedad como es conocida con el no dejar hablar a los demás porque cree que él es quien tiene la razón verdadera contra las respuestas de los otros así sean razonables y conciliadoras debido a la educación que falta en los pueblos, como se presenta cuando se ven las contradicciones por intereses personales, familias, empresas,  comercio, en la sociedad  y en los campos políticos, que en muchos casos pueden terminar de manera violenta con resultados ya conocidos, enfrentados personalmente o ante la Justicia Colombiana porque, son sociedades que desconocen primero la Ley, como el sentido de la paz para la convivencia ciudadana con bienestar, por la falta de aceptar que los demás tambien pueden tener la razón muchas veces  además, cuando se desconoce que en la sociedad en muchos casos tambien se presentan altercados y contradicciones pero, que estas personas ya están comportándose diferente  porque, se pronuncian en sus intervenciones de manera acorde y conciliable para la búsqueda de soluciones, lo que así se determina en la gran mayoría de  países del mundo porque comparten con afabilidad la socialización tanto de sus compromisos como de sus derechos personales.

Respecto a las políticas de estado hay que entender que se adelanta el devenir infraestructural económico y social para su aplicación en búsqueda de sus resultados para el cambio de mentalidad de la gente que es lo más difícil al analizarse como ve su entorno en especial las víctimas directas e indirectas del conflicto armado donde luego los cambios deben empezar primero a socializarse como preparación para la vida en el pos acuerdo esperanzado del poder público que tiene el compromiso para inducir a las comunidades el poderse salir adelante por ser los dueños de sus vidas, sus capacidades, decidir, tomar conciencia, para iniciar acciones donde todos juntos pongan los granitos de arena iluminados por la esperanza, los sueños, el trabajo, la felicidad, para la reconstrucción de un país victimizado por el conflicto armado que se ha mantenido por más de 50 años.

La paz debe ser fortalecida por la generación de empleo digno y el desarrollo económico y social para acabar contra el secularismo que ha ocasionado el pánico moral y social a los colombianos.