El cartel del contrabando
Nuevamente el contrabando a gran escala golpea el país.
Esta vez 14 personas capturadas por la Fiscalía y la Policía, son la muestra de este flagelo que permitió el ingreso al país de por lo menos 11.000 millones de cigarrillos.
Esta no es la primera vez que ocurre este incidente, hace más de 20 años en Colombia sucedía lo mismo, y tal vez en mayores cantidades, el contrabando de cigarrillos Marlboro. Finalmente lo tuvieron que legalizar.
Este fenómeno de la prohibición ha generado consecuencias como el contrabando, a tal punto, que por ejemplo, en los Estados Unidos la crisis de los 30 la resolvió legalizando el licor, que se consumía en grandes cantidades.
En este caso, entre los capturados hay representantes legales, propietarios y revisores fiscales de tres compañías involucradas en el tráfico de los cigarrillos y licores.
Se sabe que la mercancía provenía de Paraguay y Uruguay, pasaba por Aruba y Curazao para terminar en Maicao, de ahí se distribuía al resto de Colombia.
De acuerdo con el ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, “500 millones de cajetillas de cigarrillos a 1000 pesos en impuestos cada una se dejaron de pagar 500.000 millones de pesos. Se les hubiera dado el subsidio de adulto mayor a por lo menos 500.000 abuelos”, dijo.
Entre 2009 y 2010, según cifras de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), el contrabando de cigarrillos aumentó en un 400%, al pasar del 1,2% al 7% de participación del mercado de tabaco en Colombia.
En la Costa Caribe la incidencia del contrabando alcanza el 23,6% y en el departamento de Antioquia 11,7%. Esta última cifra preocupa a las autoridades, porque es en esa zona del país donde más se consume el producto.
Este incremento en las ventas ilegales llama la atención, ya que precisamente se empezó a dar en el mismo período en el que entró en vigencia la Ley 1335 (Ley Antitabaco), época en la que arrancó la prohibición de la venta a menores de edad y el consumo de tabaco en ciertos lugares como centros comerciales, bares, discotecas, tiendas, ferias y sitios de espera.
Ojalá esta apetecida práctica de venta de cigarrillo de contrabando se extinga en Colombia, pues no es solo por el hecho de que pone en desventaja los negocios legales, sino por el hecho mismo de las regalías que se dejan de percibir por concepto de la distribución de este producto.
