miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-05-23 06:43

El carrusel de la salud

Por Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 23 de 2015

Se ha vuelto reiterativo pregonar en estos momentos, algo que se sabe hace mucho tiempo, y tiene que ver con el tratamiento que se le está brindando a la población más vulnerable de nuestra sociedad, a partir de los centros hospitalarios, para generar en ellos, el abandono total y la desidia, sin importar las consecuencias de dichos comportamientos.

Afortunadamente para los médicos, enfermeras y demás funcionarios que hacen parte del sector hospitalario, la Procuraduría o los entes de control, no ejercen una veeduría y una investigación seria y profunda que aminore los hechos luctuosos y violatorios del Derecho Constitucional a la salud de nuestros habitantes, por cuanto, están más ocupados de asuntos políticos o de hechos ajenos a la realidad, que ésta que nos acosa y nos  perjudica en forma ostensible día a día.

Se han producido normas, decretos y resoluciones, que supuestamente han de aplicarse para los casos en los que no existe una atención puntual e inmediata a los pacientes que requieren tratamientos, y tales normas, no pasan de ser eso, parte de una democracia de papel, de unas políticas que no dan frutos y que se amparan en la corrupción, para seguir perpetuando todo ese fenómeno de caos y de daño social, que se está generando con mayor intensidad en estos momentos.

Que la muerte de mujeres embarazadas o en el momento de su parto, se acreciente por descuido de los centros hospitalarios, es un hecho que ha marcado profundamente todos los establecimientos de salud, y no hay poder humano que pueda hacer variar e imponer un poco de respeto para quienes ejercen ese sagrado ministerio de brindar mejor niveles de vida a quienes en determinado momento sufren una dolencia o hacen parte de tratamientos integrales requeridos en su vida diaria.

Es triste ver como los centros de urgencias se acrecientan en ciertos momentos, donde el vigilante de la empresa de Seguridad es quien se encarga de hacer un primer diagnóstico del paciente y consecuente con ello, ha de esperar mucho tiempo en salas sin condiciones para quienes requieren una pronta e inmediata atención, hasta el punto de que se presenten hechos lamentables en las puertas de dichas salas de urgencias.

Y más allá, en lo que tiene que ver con los pasillos de esas unidades, se encuentran pacientes que deben soportar el tratamiento, en circunstancias infrahumanas, en tanto que médicos y enfermeras, de dedican a horas de esparcimiento, de chismes o de burlas entre ellos, sin prestar la adecuada y oportuna atención al paciente, que debe esperar el momento en el que se le preste atención.

Es lamentable que una sociedad como la nuestra, con normas y tutelas que se exigen día a día, no se haya alcanzado en cierta forma a sensibilizar a los centros hospitalarios, para brindar una mejor y más oportuna atención a quienes concurren a demandar o buscar un tratamiento adecuado a sus enfermedades, en un carrusel que busca los mayores dividendos y donde se denuncian paulatinamente toda clase de atropellos y de desfalcos en las obras y en los contratos, de los pocos que se dan a conocer a la opinión pública.

No hay sistema de salud confiable en nuestra patria. No hay mínimos vitales con los cuales podamos aspirar a un alivio a éste gran mal. Y mientras tanto, suframos las consecuencias de la desidia del Estado y de los Funcionarios públicos de Salud.