viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-07 09:20

El carácter del decano Charry

La renuncia del decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Cooperativa - seccional Neiva, Aníbal Charry González, lo que nos está ratificando es que de la crisis de valores que vive la sociedad colombiana, no se salvan ni los centros de educación superior.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 07 de 2014

Charry González, no soportó la decisión de la directiva nacional con sede en Medellín, que con un tecnicismo jurídico se abstuvo de estudiar el proceso que se adelantó a un estudiante de Neiva acusado de falsificar sus notas, razón por la que se dieron las condiciones para ser expulsarlo de la universidad.

La salida de doctor Charry, es una gran pérdida para la universidad porque llevaba más de veinte años formando nuevos profesionales y fue un soporte para la consolidación académica de la facultad de derecho.

Creo que ha sido un error garrafal aceptar su renuncia porque es un profesional entregado, una académico decente,  que ha jugado su prestigio en el Huila, lo que no le importó al Consejo Superior que optó por el pretexto más expedito, como para salir del paso, señalando que el estudiante no es disciplinable, sin embargo se ordena que se le gradúe de abogado.

Lo que se esperaba del Consejo Superior era ordenar una investigación rigurosa en todos los niveles, porque no es el único caso que se presenta en Neiva, otro estudiante fue sorprendido recibiendo dinero por arreglar notas.

Se debió designar una comisión para investigar a fondo, porque el prestigio no solo es de la universidad sino de los profesores, estudiantes e infinidad de egresados que ejercen con base en el buen nombre de la casa que los formó.

Soy egresado de la Universidad Cooperativa en donde tuve la fortuna de ocupar como representante de los estudiantes un escaño en el Consejo de la Facultad de Derecho durante dos años,  en compañía de los magistrados Alberto Poveda, Alberto Medina, y los  profesores Aníbal Charry, Jesús Antonio Marín, Eduardo Rubiano  Fernando Ardila y Luis Alfredo Ortiz, entre otros,

En este periodo pude conocer y constatar la buena fe, el interés y el esfuerzo en la formación de nuevos profesionales con criterios políticos, sobre todo respetuosos de Estado de Derecho, la ética y los valores morales, como personas y futuros profesionales.

Siento dolor por lo que está sucediendo y creo que en Medellín no están actuando con responsabilidad dando la impresión que lo que les importa es recibir el dinero por concepto de las matriculas y se olvidan de los innumerables problemas en las sedes de la universidad en todo el país.   

Entiendo la indignación del decano Charry González, a quien todo el mundo conoce, sabe de su trayectoria, la gente tiene presente su carácter muy definido, que escribe y transmite sus ideas con independencia, y no me extraña la posición que asumió.

Aquí la que ha quedado mal ante la sociedad es la universidad, ya que quienes nos formamos profesionalmente en ella nos sentimos lesionados por la indiferencia con la que se manejó la situación.

No es mentira que la U.C.C. tiene muchos enemigos en todo el país, especialmente por razones políticas y esto ha llevado a que se hagan comentarios desobligantes y sin fundamentos, y el Consejo Superior  en lugar de luchar por cambiar esa imagen, está demostrando que no le interesa.

banquillo2011@hotamil.com/ Twitter: @velezjarami