El camino es la educación
Diógenes Díaz Carabalí
Está dada la oportunidad para que el Huila mire su futuro con optimismo, basado en el pensamiento transversal de la educación como motor de desarrollo que plantea como propósito de campaña Carlos Julio González Villa, para su programa de gobierno de ser elegido gobernador el próximo 25 de octubre. El departamento debe sopesar con absoluta seriedad en particular esta propuesta, porque de ella depende el bienestar de las próximas generaciones, ya que, agregado a la vocación productiva de su gente, la ciencia, la tecnología, la comprensión del mundo, sus relaciones y afectaciones, su cultura, deja una región con clara interpretación de su presente, nítida visión de su futuro pensando que nos merecemos un mejor hogar para todos.
En este mes que falta para la decisión más importante que los ciudadanos deben tomar sobre su futuro regional, en valor extraordinario y en escucha clara de las diversas propuestas de los demás aspirantes sobre lo que quieren los huilenses para su departamento, es casi seguro que optará sin sectarismos de otrora, sin revanchismos mediáticos, con la aspiración de hacer grande al departamento que ha sido abusado en su buena fe con su recurso hídrico, pero que lidera campos importantes de la producción como la cafetera, la petrolera, la arrocera, el hecho de poner en primer plano la educación, motor de desarrollo y necesidad prioritaria de la civilización contemporánea, hace que sea sumamente atractiva la propuesta de González Villa.
Sin duda, a esta hora, “El camino es la educación” ha recorrido todos los rincones del Departamento. Ha entrado en los hogares, se ha plantado en las plazas, ha deambulado las calles, trecho a trecho ha ido por los caminos por donde transita la gente humilde, para dejar en la encuesta definitiva, la del 25 de octubre, la reafirmación de que los huilenses desean salir del atraso en que la irresponsabilidad de varios gobiernos la han sumido, por culpa de intereses particulares, de grupos interesados en mantener a la gente en la ignorancia y aprovecharse con ello de su ingenuidad, de su honradez, de sus costumbres construidas en el tesón del trabajo sustentado en la honestidad, de su ética positiva, de su moral inquebrantable.
No es contradicción la buena intención que los otros candidatos han ofertado a los electores, aparte de que se encuentran rodeados de personajes que en la ignorancia y el ansia de poder temporal entregaron los recursos del departamento para usufructuó de multinacionales avaras e irresponsables. Los huilenses deben marcar límite en el contexto de mirar antecedentes comportamentales para definir su opción política, porque está en juego no solo la supervivencia del Huila como región, sino que la afectación involucra la supervivencia misma de todo el planeta. Me refiero a quienes defendieron proyectos depredadores como El Quimbo, quienes hoy flamean trapos coloridos para volver con no sé qué nueva calaverada. La gente debe identificarlos, saber que buscan su particular prestigio, y que al departamento les importa un pepino.
