El alcalde Suárez y un arreglo oscuro de $6 mil millones
Edgar Artunduaga
De manera extraña y sospechosa, el alcalde de Neiva, Pedro Hernán Suárez, busca precipitar un acuerdo con los operadores privados de Mercasur, que tienen el 51% de ese complejo comercial central minorista. Y está afanado por entregarles $6 mil millones.
El mismo día que lo robaron en su casa, Suárez no delegó en sus abogados (los del municipio) sino que asistió a una reunión de conciliación para ofrecer “ya” $2 mil millones y comprometer $4 mil millones para el año siguiente, en el gobierno de Lara Sánchez y a través de vigencias futuras, expresamente prohibidas por la ley.
La Superintendencia de Sociedades suspendió el acuerdo conciliatorio en el que las partes se declararon conformes y el propio alcalde pretendía firmar de inmediato, de afán, como quien no quiere perder la oportunidad.
El delegado para procedimientos de insolvencia, Nicolás Polanía Tello, suspendió la audiencia y fijó fecha para que se reanude hoy jueves 3 de diciembre a las 2 de la tarde.
La mía es una voz de alerta –un grito, mejor- para que no se firme el documento, a todas luces extraño, oscuro, anormal. Los privados de Mercasur se quejan ante la Supersociedades de incumplimientos de acuerdos anteriores y documentan sus peticiones.
En ningún caso establecen pretensiones económicas, ni venta, y mucho menos concretan montos. Solicitan, en cambio, que el municipio coordine, programe y ejecute políticas sobre control de precios, medidas de calidad; trasladar zonas de cargue y descargue de los camperos y “chivas”; que la Secretaría de Tránsito despeje la Plaza de San Pedro de vehículos de Transporte Público (entre otras cosas).
Es el alcalde Suárez quien resuelve –afanoso- desenfundar la chequera oficial y plantear la entrega de la cifra en referencia, sin ahondar en preguntas sobre el negocio. El Secretario de Hacienda, Alvaro Macías, certifica que los $2 mil millones están disponibles.
El documento final lo firmaron con cierto alborozo el alcalde Suárez, José Nelson Perdomo Gutiérrez, Héctor Enrique Peñuela Rojas y (en representación de los particulares) Luis Fernando Bedoya Yepes y Carlos Hernán Arbeláez Nieto, quien fungió como secretario de la junta extraordinaria, él que tiene el 0.1% de la empresa. La reunión se cumplió el 26 de noviembre anterior.
Otros asuntos resultan turbios, como que –según las actas- algunas personas estuvieron simultáneamente en dos reuniones distintas y suscribieron documentos a la misma hora.
Es evidente que el alcalde Suárez anda en malos pasos. Y no ahora en el cierre de su pésima administración sino a lo largo de ella. Al parecer la corrupción bajo su liderazgo es más grande que el nuevo estadio, empezando por ahí.
