lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-05-03 05:53

El Agrado, un edén de armonía

Yefer Yesid Vega Bobadilla

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 03 de 2016

El municipio del Agrado es un paisaje que se descuelga de la Cordillera Central y se inclina suavemente hacia las tibias playas del Río Magdalena, en un territorio que compartían y disputaban las naciones de los Páez y  Andaquíes. Este es uno de los pocos Municipios que su fundación obedeció más a las necesidades de convivencia de una comunidad que a la buena voluntad de un fundador. Eran Chimbayacos,  Yaguilgas y Yalcones pertenecientes a las dos naciones los que habitaban estas tierras ante de la llegada de un grupo de pobladores de El Pital que se asentaron en  la llanura de Chimbayaco. Después mereció ser la Viceparroquia de Nuestra Señora de Belén, luego se le denominó simplemente Belén, más tarde Pitalito y desde el 5 de Abril 1837, El Agrado, como lo reconocemos con mucha admiración en la actualidad. 
Hoy sus destinos están regidos por una mujer, Waldina Losada, quien se impuso con altura en las pasadas elecciones y está dedicada a sacar adelante su terruño con el mismo empeño y cariño que le tiene a su querida familia, porque ella sabe que la bondad, la buena voluntad y la profunda vocación al trabajo de sus gentes es una riqueza invaluable que se puede canalizar por la floreciente senda del progreso y la prosperidad.
El martes de esta semana, este edén de armonía estuvo de celebración, fueron sus primeros 179 años de existencia, de su existencia fecunda porque de su seno han nacidos personalidades muy importantes para la historia del país como el doctor José María Rojas Garrido, primer huilense que ocupa el solio de Bolívar; Genaro Díaz Jordán, eminente educador, sacerdote, orador, historiador y poeta; Silvia Lorenzo (Sofía Molano de Sicard), inspirada poetisa y ensayista que le ha dado lustre a la mujer huilense; los hermanos Carlos y Facundo Herrera Molina, que han hecho valiosos aportes a las letras y a la investigación literaria de nuestro terruño; Hernando Rivera, que con sus esculturas le ha dado nombradía a nuestro país en varios países de Europa; Francisco Artunduaga, el autodidacta que en su época fue el sabio del pueblo, y muchos otras figuras que se escapan de los límites de esta cuartilla de opinión. 
Quiero señalar que este atractivo municipio tiene el privilegio de poseer, gracias al discutido Quimbo, el viaducto más largo del país que ha abierto una ancha ventana a su bello y atractivo paisaje, que  debe incluirse en todo plan turístico del Huila.
Cuando uno revisa la historia de nuestros pueblos caemos en cuenta que nos hace falta el sentido histórico. Es bueno proyectar un biomuseo  para cada personaje de nuestra historia.
En conclusión, nuestro Agrado es un municipio que está llamado a convertirse en un importante centro de atracción turística, de desarrollo agropecuario y sobre todo un edén  de armonía donde a cada momento florece la paz en el corazón y el sentimiento de cada uno de los agradunos con quienes siempre quisiéramos compartir nuestras  vidas, en medio de estos seres, de sus ríos y quebradas, el encanto de sus montañas y el atardecer de sus llanuras es realmente rico vivir.