El abandono que no duele
Marco Fidel Yukumá
En esta esquina
Resulta increíble que los organismos de control no hayan por lo menos identificado a los responsables del abandono total de dos colegios que se empezaron a construir en la zona rural del municipio de Aipe y llevan años abandonados, mientras que los estudiantes tienen que recibir clases en una discoteca, en una destartalada plaza de mercado y en otros lugares donde les den permiso.
No puede una región que ha empezado a pronunciar con tanto ahínco el discurso de la paz, permitir que esto suceda. No cabe en la cabeza de nadie que los casi 250 estudiantes del colegio Santa Rita en zona rural de Aipe tengan que recibir clase en las instalaciones de una discoteca, donde los fines de semana se bebe trago y hasta se consume droga, simplemente porque al ex alcalde Conde Lasso le pareció fácil dejar tirada la obra y jugar al mejor interés con los recursos que se habían destinado con este propósito.
Allí mismo en Aipe, en la zona de Santa Helena se empezó a construir por esa época otro colegio, levantando unas paredes y columnas que hoy consumidas por la maleza se han convertido en sesteadero de ganado y pesebreras públicas, un evidente y vergonzoso monumento al abandono sin que nadie diga ni haga nada, como haciendo gala al ya viejo estilo de tapar y tapar, en una clara actitud de complicidad de la cual los principales responsables son los organismos de control que a pesar de todo lo que se ha dicho y se ha denunciado no han hecho nada.
En Santa Helena los estudiantes reciben clases en la plaza de mercado o en el lugar que encuentren desocupado, porque nadie se ha compadecido de su suerte. Antes de salir a vacaciones decidieron protestar porque se cansaron del aplastante abandono en que han estado todos estos años, escuchando hablar al presidente Santos de Paz, a los gobernadores de desarrollo y progreso, en contraste con la jerga humilde pero dolorosa de sus padres que no tienen otro tema que el de la pobreza en que viven.
Esta vergüenza ha crecido como la maleza en estos dos colegios abandonados desde por lo menos ocho años atrás, y no le ha dolido ni siquiera a las autoridades de la población, donde la corrupción ha sido una de las tantas formas de practicar la politiquería. La familia entera de los Conde-Lasso se benefició por años del municipio y son en gran parte los responsables del estado de abandono no solamente de estos colegios sino de todo el municipio, y ahí están listos para las próximas elecciones donde sin duda alguna los volverán a escoger para que sigan en lo suyo, pues a ese estado de cinismo han llegado los electores en muchos lugares del Huila.
Yo no sé si los 500 estudiantes de Santa Rita y Santa Helena en zona rural de Aipe, saben que en la Habana están listos los acuerdos para firmar la paz, que la ministra de Educación Gina Parody, se precia de que en el Huila se haya cumplido en materia de infraestructura y que estamos en la era de la modernización de la educación. Es posible que un estudiante que debe recibir sus clases en una discoteca, en una plaza de mercado, o en cualquier parte, no le interese ni la paz, ni el discurso de una ministra, ni las mentiras de los políticos de su pueblo, porque en lugar de aprender está perdiendo no sólo el amor por las letras, los números y las ciencias naturales, sino la memoria y el gusto por el futuro, porque los falsos líderes de su pueblo envolataron no solamente los contratos millonarios sino su confianza y su credibilidad.
