miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-08-16 07:51

El abandono del agro

Por Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 16 de 2015

No hay debate electoral en este país donde los politiqueros no mencionen el abandono del sector agropecuario prometiendo rescatarlo para conseguir votos, y no hay gobierno que cumpla sus promesas electorales en esta materia que solo sirven para engañar los incautos que votan  secularmente por ellos,  a sabiendas de que no cumplen lo que prometen y menos lo que se relaciona con el agro que seguirá abandonado sin remedio al no existir ni voluntad,  ni política integral alguna para rescatarlo de su postración, convertidos los campesinos empobrecidos en carne de cañón electoral.

Y es que después de conocer los primeros resultados del Censo Nacional Agropecuario, no puede ser más vergonzosa la situación del campo colombiano, al punto que en este país que se dice tiene vocación agropecuaria, estamos en la edad de piedra donde todo está por hacer como lo ha reconocido el Gobierno del presidente Santos, existiendo un atraso enorme y una alta concentración de la propiedad rural, como que terrenos de más de 500 hectáreas están en manos del 0.4 de los propietarios y representan el 41 % de las 113 millones de hectáreas censadas, lo cual no hace sino confirmar lo que ya sabemos sin necesidad de censo alguno en materia de desigualdad en la tenencia de la tierra, genitora de todas las violencias que padecemos en Colombia, donde ha sido más barato asesinar y desplazar que hacer una reforma agraria integral para que la tierra la tenga verdaderamente  el campesino que la trabaja.

Y en eso estamos: pensando todavía en hacer una reforma agraria que rescate al campo después de todos los intentos fallidos para hacerla sin que se advierta que ahora lo vamos a poder hacer con voluntad política y seriedad, pues todos los gobiernos terminan cediendo ante los poderosos  intereses de unos pocos que son los que tienen concentrada la propiedad de la tierra y las armas, en el convencimiento de que solo ellos son los que pueden explotarla porque los campesinos sempiternamente abandonados por el Estado técnica y económicamente no podrán hacerlo por sus condiciones de pobreza, estando condenados a la desigualdad y al atraso en el campo producto del bartoleo oficial que solo toma medidas de coyuntura y a ojo de buen cubero en un tema tan sensible a nuestra economía que no tiene como competir cuando tenemos que hacerlo con otros países que sin especulaciones  protegen y estimulan el desarrollo del sector agropecuario.

Si en nuestro país se sigue especulando con una reforma agraria integral como se ha hecho hasta ahora, no será posible que tengamos paz y menos cuando el origen de la violencia está relacionado con los graves problemas del campo y su enorme desigualdad, y de nada servirán los acuerdos de La Habana si es que algún día los llegamos a firmar.  Y los censos como el nacional agropecuario que no se hacía desde hace 45 años solo nos servirán para confirmar la concentración de la tierra, el atraso y la pobreza del agro, y por supuesto la especulación electoral y la violencia que seguiremos padeciendo hasta el fin de los tiempos.