miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-06-12 05:16

El ‘juego’ de las FARC

No es extraño que las FARC afecten a la población, lo realmente paradójico es que lo hagan en plenos diálogos de paz.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 12 de 2015

Ya van dos ataques de este grupo guerrillero al sistema de transporte de crudo. Hay cientos de galones de petróleo derramados en Putumayo. Un sinnúmero de personas sin energía eléctrica en Caquetá y en Algeciras, Huila, en días pasados muchos habitantes se quedaron sin el fluido de agua potable por un ataque.

¿Será que estas personas víctimas de estas regiones tendrán deseos de verlos representándolos en un cargo de elección popular? ¿Será que gozan de credibilidad cuando atentan contra la misma comunidad?

Es lamentable todo lo que está pasando. Sobre todo porque lo que realmente quieren los colombianos son gestos, no engaños. Cómo creer que se llegará a un final con una solución al conflicto cuando las mismas FARC aseguran que no entregarán las armas.

Los colombianos se siguen haciendo preguntas legítimas en torno a las actuaciones del grupo insurgente. Pero estos cuestionamientos pareciera que no son escuchados por los cabecillas guerrilleros.

Tal vez esta sea la razón por la que los votos de los huilenses y sobre todo el suroccidente del país, se refleja en líderes que están en contra de este grupo. Es un sentir popular que puede cambiar en la medida en que los guerrilleros muestren gestos de solidaridad y paz.

La verdad, lo más sensato que puede hacer el presidente Santos es poner un término a los diálogos. Ya es justo que al finalizar este año se haya definido la suerte del conflicto armado, es justo y necesario que los ciudadanos sepan a qué atenerse.

Hoy vemos no solo muertes y destrucción ambiental, sino desconfianza, la misma de los diálogos de El Caguán, muy similar a la desazón de diálogos fracasados años atrás.

Pero estamos a tiempo de hacer una evaluación. De no ilusionarnos injustamente a la espera de una oportunidad de vivir en tranquilidad. De modo que una propuesta racional es parar y esperar los resultados. Más que el fuego de las FARC, lo que realmente preocupa es que jueguen con la paz.