Ejemplarizante
La decisión tomada en las últimas horas por un colegiado del Tribunal Superior de Justicia Deportiva de Brasil, que excluye al equipo Gremio de la Copa local luego que un grupo de sus hinchas gritara insultos racistas contra el portero rival, es una medida ejemplarizante e inédita en América Latina.
Según la fallo que se conoció ayer, el equipo de Porto Alegre fue hallado culpable por la infracción de "Acto discriminatorio" en una decisión tomada por unanimidad. Además de la exclusión del torneo, Gremio fue multado en 50.000 reales, equivalente a 22.000 dólares.
Agrega el histórico dictamen que “los aficionados que sean responsabilizados por las injurias racistas no podrán acudir a ningún estadio de fútbol en un plazo de 720 días”. Además el árbitro del partido, Wilton Pereira Sampaio, fue suspendido por 45 días y sus dos auxiliares suspendidos por 30 días, por no haber hecho nada al respecto.
El caso que ha generado una gran repercusión en Brasil por ser el racismo un delito castigado con penas de cárcel en ese país, se convierte en el mejor de los ejemplos y en un modelo a seguir en todo el mundo, donde no es posible tolerar este tipo de actos que atentan contra el ser humano, en este caso de quienes hacen parte de una raza distinta.
El modelo brasilero, aunque en la modalidad de prevención, ya se está adelantando en Perú. Allí el Ministerio de Cultura capacitó recientemente a árbitros de todas las divisiones del fútbol de ese país para enfrentar manifestaciones de racismo durante los partidos. El objetivo es consolidar un ambiente deportivo libre de discriminación.
"Ponte alerta contra el racismo en el fútbol", fue el lema de la capacitación que recibieron los jueces, donde le énfasis fue la información sobre la discriminación étnico-racial y los conceptos necesarios para poder discernir y tomar decisiones cuando se enfrenten a estos problemas en su labor.
Y es que el racismo debe ser abolido de nuestra sociedad. Debemos formar ciudadanos comprometidos en la lucha contra la discriminación, para luego, paso a paso, seguir erradicando toda manifestación que violente los derechos de las minorías.
Reconocimiento para las justicia de Brasil y el gobierno de Perú, así como el llamado a nuestras autoridades y a los mandatarios del resto del continente y el mundo para que aplaudan estas iniciativas y apoyen campañas como la adelantada en Perú, la que nos fortalece como seres humanos y nos acerca a un mundo más equitativo.
