Educar es mejor que curar
La noticia del desorden causado por unos jóvenes internos del centro de rehabilitación Hogares Claret de la ciudad de Neiva, controlado finalmente por la Policía, nos entristece al saber que buena parte de estos menores de edad ya sólo se controlan por la vía de la coerción y el encarcelamiento; que no acatan consejos, condicionamientos, ni reglas.
Por fortuna hay luces de esperanza en los establecimientos y educadores que vienen trabajando con la inteligencia del corazón para enseñar desde temprano a sus estudiantes a valorar las diferencias, a respetar la opinión ajena, a conocer la historia para construir futuro, a ser ciudadanos participativos y solidarios…en fin, a ser gente de bien en el mejor de los sentidos.
Basta citar apenas unos ejemplos reconfortantes de formación en valores como el que desarrolla la institución educativa “José Hilario López” de Campoalegre que desde hace siete años conformó el grupo juvenil “Historiadores en Acción” que a través de la recuperación y difusión de su rica tradición oral perseveran en el noble y muy singular cometido estudiantil de construir la historia de su municipio desde, con y para su misma comunidad recogiendo los recuerdos de los abuelos, la historia de sus personajes, las memorias de su arraigo agrícola, así como los sitios y atractivos que hablan de su pasado y su legado; todo dentro de un conjunto de estrategias orales, escritas, audiovisuales y artísticas con el apoyo de la Alcaldía, el comercio y la Academia Huilense de Historia. Dicen bien: “la historia no es un cuento de ayer…son las raíces del presente”
Se encuentra también el trabajo del colegio “Columbus American School” del municipio de Rivera que en un cometido patriótico, por una Colombia culturalmente diversa, compromete a sus estudiantes y profesores para que expresen en su periódico institucional “Así somos” sus puntos de vista sobre gobierno, democracia, medio ambiente, ética, corrupción, historia y literatura.
Así mismo se observan los resultados de la pasión y consagración pedagógica de los docentes de la Institución Educativa Técnico IPC – sede Picardías, que como Aura Cecilia Lara ayudan a levantar niños que vienen incluso de comunas vulnerables, facilitándoles un ambiente escolar de convivencia donde se aprende amando, respetando, respondiendo y agradeciendo.
En establecimientos así es donde se da la medicina preventiva de la educación con amor, con ganas, con inventiva y con dedicación.
