Educación y cultura
Amadeo González Triviño
El programa de Gobierno del Departamento del Huila, ha sido reconocido a nivel nacional como uno de los más destacados por su estructura y direccionalidad en beneficio de las comunidades, lo cual debe ser correspondido por todos los sectores de la sociedad, y aprehendido por quienes hacen parte del gobierno nacional, especialmente en todo cuanto a la Educación, como bandera de gobierno se trata.
Consideramos que solo en la medida en el que la Educación se coordine y entrelace con los fenómenos culturales podemos direccionar el cambio de actitud y de disposición hacia un diseño de formación integral del huilense, frente a los cambios sociales y generacionales que se suscitan día a día.
En este diario transcurrir con nuestro modelo cultural desde CUATROTABLAS, y la forma como presentamos propuestas que se fortalezcan los Acuerdos de Convivencia y de respeto al otro en la diferencia y en su idiosincrasia, solo así, es posible consolidar una esperanza de transformación hacia la construcción de una sociedad en paz y en armonía para la tolerancia y el respeto integral hacia los derechos fundamentales del otro.
Colombia ha perdido el rumbo de sus instituciones, ha sido permeada en toda su estructura, por la ausencia de políticas de control y de preservación de los principios éticos y morales que algún día fueron nuestra directriz y la razón de ser de la sociedad.
La Educación y la Cultura, dejaron de estar presentes en su papel o rol protagónico en la formación ciudadana y sin quererlo, quizá, todo ese material humano del que hicimos gala en otro tiempo, se ha precipitado hasta quedar atrapado por la ausencia de transparencia contractual, tanto privada como pública, con las impredecibles consecuencias de un gran mal que nos aqueja y que todo el mundo sabe, conoce y se encarga de disfrazar generando con ello complicidad con el crimen e impunidad.
Abrigamos la esperanza de que los medios de comunicación sepan direccionar estas políticas institucionales, sirvan de puente para que quienes participamos desde una columna de opinión, retomemos el sendero de la construcción social y en lo posible sirvamos de guía en la formación antes que en la distracción y la denuncia temeraria o la falta de profundización en la opinión que se emite, porque el daño que se hace desde éste espacio, puede ser más grave aún, que el que algún día pueda imponer una autoridad o una decisión judicial con la omisión de sus funciones o en la extralimitación de las mismas y que por lo contrario, todo sea parte de una actitud de beneplácito social y ciudadano que todos aspiramos encontrar en el mañana que anhelamos vivir en paz.
Educación y Cultura, entrelazados en la construcción de una sociedad de respeto y que busque la igualdad y permita la racionalización de las ideas hacia la construcción de una sociedad para todos, es la premisa sobre la cual, tenemos que acercarnos y fortalecernos en este trasegar diario y permanente por los cambios sociales que erradiquen todas las formas de degradación humana, de las cuales somos testigos día a día, en pleno siglo veintiuno, y por el bien de cada uno de nosotros.
