jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-11-11 08:38

Educación y convivencia

Como catedrático de la Corporación Universitaria del Huila, CORHUILA,

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 11 de 2014

donde he podido aportar en diferentes programas a la formación de estudiantes de segundo y tercer semestre, observo preocupado el desinterés que por los asuntos económico–sociales y políticos muestran, por lo general, estos jóvenes que además, con el uso incorregible y abreviado del idioma en la Internet, se han convertido en unos lectores mecánicos, verdaderos analfabetas gramaticales. Impera en ellos los encuentros virtuales y las redes sociales que de cierta manera los alejan del mundo de los adultos. Por eso, nuestro reto es canalizar positivamente su malestar para transformarlos en ciudadanos críticos que no se contentan con dejar hacer, dejar pasar, pues en este mar de información y de datos lo que importa no es lo que conocemos sino lo que sabemos para afrontar los retos.

La clase universitaria debe ser un placentero encuentro de aprendizaje donde se compartan lenguajes y puntos de vista diferentes y donde, más que la lectura y discusión de textos y posturas foráneas con evaluación memorística, se ayude a madurar la competencia crítica del estudiante en el análisis de la realidad de nuestros campos y ciudades, aprendiendo a sopesar y proponer las soluciones que necesita nuestra región y país. Entonces, antes que preocuparnos por lanzar profesionales al estrellato internacional, es mucho mejor fortalecer primero en el estudiante la regionalización de la asignatura para que valore el patrimonio histórico de su terruño, su devenir social, su riqueza natural y su potencial económico.

Es la noticia, el suceso del día, el insumo apropiado para que el estudiante, con el aliento recursivo de su profesor, se inquiete por comprender las causas y efectos del acontecer territorial para que así, desde la problemática local, adquiera destrezas para buscar iniciativas ingeniosas, proyectos remediales. Si se utilizara a menudo el periódico como herramienta valiosa para dinamizar la asignatura que se enseña, la teoría dejaría de llenar tableros y exposiciones de aula para abrirle campo al debate, a los “por qué”, al “qué pasaría si…” propiciando las nuevas habilidades del trabajo en equipo, el espíritu crítico, el análisis contextual y la lectura razonada. Y si además, desde temprano le facilitamos al estudiante su participación en el debate de los grandes temas, estaremos inculcando en él invaluables principios de convivencia reflexiva.