Economía, realidad y política
Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
Mucho se ha hablado del desarrollo económico de Estados Unidos y las grandes multinacionales americanas en los últimos 40 años, pero realmente muy poco se discute qué tan equitativa ha sido la distribución de esa riqueza. Todo pareciera indicar que ese inequitativo crecimiento ha sido el propulsor de las campañas políticas de dos candidatos poco tradicionales para unas elecciones presidenciales atípicas este año.
Las estadísticas no mienten y son contundentes. Entre la Segunda Guerra mundial y los años 70s Estados Unidos realizó varias reformas políticas y económicas que construyeron el sueño americano y promovió el florecimiento de la clase media americana que hoy conocemos. El desarrollo industrial de esa época creó millones de empleos que generó prosperidad económica en los hogares americanos.
Si bien a partir de los años 70s la globalización brindó muchas oportunidades para las empresas americanas en el exterior, también propició la llegada de productos como carros y electrodomésticos de empresas japonesas y europeas que pusieron en jaque a las empresas locales. Estados Unidos aceleró su transición de una economía industrial hacia una de servicios con el desarrollo de empresas tecnológicas y el desplazamiento de millones de puestos de trabajo a China, el sudeste asiático y México que ofrecen menores costos de mano de obra. La nueva economía americana basada en servicios de alto valor agregado en empresas ha creado millones de oportunidades para personal calificado que ganan salarios exorbitantes en comparación al resto del mundo, pero con limitadas oportunidades para el resto de americanos.
La actual brecha de los ricos y la clase media es la más alta de los últimos 40 años y ha creado un caldo de cultivo ideal para candidatos como Donald Trump en los Republicanos y Bernie Sanders en los Demócratas. Si bien se encuentran en orillas muy distintas, ambos representan el descontento de la clase media con la situación actual y los políticos tradicionales. No es de sorprenderse entonces que ambos hayan prometido revisar y hasta retirarse de Tratados de Libre Comercio para “traer nuevamente esos puestos de trabajo a USA”.
La mejor opción para Estados Unidos es Hilary Clinton quien tendrá que enfrentar unas duras elecciones y realizar nuevas reformas políticas y económicas para asegurar nuevas y mayores oportunidades a la clase media americana en una nueva economía de servicios y tecnología.
ADENDA: Me complace muchísimo el nombramiento del huilense Luis Enrique Dussán López como nuevo Presidente del Banco Agrario de Colombia. Su conocimiento del sector y su trayectoria es una garantía de éxito en esta nueva posición.
