Dos opitas en Suiza
Como una pequeña fiesta empezó hace doce años en Lausanne lo que es hoy el principal festival colombiano en Suiza.
Jorge Charry y Pancha Pascuas, el uno criado en Las Mercedes y ella en el barrio La Florida de la comuna 8, fueron los de esta idea.
Como todo comienzo fue difícil y no faltaron ganas por parte de ellos de abandonar el proyecto y simplemente vivir con tranquilidad la vida que ofrece Suiza. Pero continuaron, persistieron y hoy Colombia Vive en Lausanne (Asociación que organiza el evento y de la cual ellos son fundadores), cada año para el 20 de julio organiza la gran fiesta donde los colombianos, suizos y europeos se encuentran para disfrutar de nuestra comida y expresiones culturales.
Este 18, 19 y 20 de julio, se realizó la 12ª versión del festival colombiano en Lausanne y hubo teatro, conferencias científicas, porros y cumbias animados por Palenque la Papayera y La Herencia de Timbiquí, vallenatos y salsa, bandeja paisa, tamales, empanadas, aborrajados, sancocho e′pollo, arepas...hoy estuvo Colombia representada a través de estos hombres y mujeres que con sus sueños e ideas siguen construyendo patria a pesar de estar lejos de su tierra.
La selección de fútbol de Colombia, Nairo Quintana, Rigoberto Urán y hoy Colombia Vive en Suiza, han permitido que nuestro país sea visto de otra manera por los europeos; ya no somos la idea del patrón que vende las telenovelas que se presentan en estos países, ya no somos solo narcotráfico o violencia, hoy somos James Rodríguez, Nairo, Cuadrado, cultura, comida típica; hoy somos la expresión de un pueblo que quiere demostrar que somos más que los malos...definitivamente el único riesgo que pueden correr los extranjeros que van a Colombia es que se quieran quedar.
Este es un pequeño homenaje a personas como Jorge y Pancha, no son los grandes apellidos o los prohombres, son sencillamente dos opitas que quisieron tejer sus sueños junto a otros paisanos y hacer pequeños actos para integrar esperanzas y construir patria.
Pero hay más, algo importante para resaltar, con las pequeñas utilidades que se obtienen del evento se han financiado proyectos en el Huila y Colombia que han beneficiado a comunidades pobres, esas son las pequeñas revoluciones que todos deberíamos hacer.
Dilberto Trujillo Dussán
