viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-05-06 08:01

Dos anuncios importantes

El presidente Juan Manuel Santos vaticinó que antes que termine el presente año el Gobierno firmará un acuerdo de paz con la guerrilla de las Farc. También pronosticó que para la misma época el ELN se sumará al proceso.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 06 de 2014

Se trata de dos anuncios que nos deben llenar de regocijo y que nos obligan a sumarnos a este clamor nacional que se llama paz.

No es exagerado decir que jamás habíamos estado tan cerca de la firma de un proceso desmovilización y desarme con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc. Tampoco habíamos tenido una guerrilla tan receptiva y gracias al equipo negociador, hoy podemos decir que el avance es más que significativo y que el anuncio del presidente Santos no es una exageración ni un cuento de campaña.

En entrevista con la agencia de prensa Efe -la primera que Santos concede a un medio internacional en su campaña-, Santos dijo: "A mí no me gusta poner fechas fatales, pero la dinámica hace pensar que durante este año podríamos terminar los cinco puntos de la agenda".

Y es así, a la fecha ya hay dos puntos negociados y el tercero está en curso, con avances significativos que podrían arrojar buenas noticias en cuestión de días.

Los restantes dos puntos de la agenda –son cinco en total-, justicia transicional y desmovilización y entrega de armas, podrían terminarse en lo que queda del presente año (casi 8 meses), lo que reconfirma que lo dicho por el presidente Santos no es una exageración.

Los dos compromisos ya negociados se relacionan con el  problema de tierras, origen del conflicto armado y la eventual participación política de los guerrilleros desmovilizados.

Como vemos no es simplemente apoyar la iniciativa de un presidente que aspira a la reelección. Se trata de empujar un proceso de paz que terminaría con 60 años de guerra, un conflicto que ha dejado millones de muertos, miles de viudas, huérfanos y mutilados.

Esa es la única razón que nos debe alimentar. No hay juicio válido para no apoyar el proceso, lo único que nos debe impulsar es el anhelo de vivir en un país en paz.