lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-02-07 09:28

Dividendos de paz: su conceptualización y su magnitud

Sergio Clavijo Vergara

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 07 de 2016

A medida que avanzan las negociaciones de paz en La Habana, se ha hecho más atractivo e imperioso tratar de conceptualizar y cuantificar -de forma seria- la posible magnitud de los llamados “dividendos de paz”. Mientras algunos estudios universitarios (poco serios) exageraban la nota al cuantificar dichos beneficios en una “aceleración sostenida” del crecimiento hasta en 4% por año (pasando del histórico 4,5% anual hacia un 8,5%), el DNP divulgó (en diciembre de 2015) un estudio más serio donde se concluía que dicha “aceleración” probablemente estaría en el rango del 1% al 2% por año. Es decir, si actualmente dicho potencial de crecimiento del PIB-real bordea un 4% por año, entonces, dichos “dividendos de paz” se reflejarían en una aceleración hacia crecimientos entre el 5% y el 6% anual, a la vuelta de un quinquenio.

La metodología utilizada por el DNP es novedosa y cuidadosa y, en general, ANIF comparte las inferencias allí realizadas sobre la alta probabilidad de que la paz-negociada produzca una aceleración del crecimiento de esa magnitud, extrapolando lo ocurrido en 18 países (en condiciones similares a las de Colombia) de una muestra de 117 países que lograron acabar conflictos armados por diferentes vías.

Sin embargo, dada la complejidad del asunto y los co-movimientos de muchas variables intertemporalmente (inversión-consumo-exportaciones), es claro que esas cifras tan solo constituyen una “aproximación razonable” y ellas no deben interpretarse como “el resultado fáctico-directo” de que el proceso de paz nos habrá de conducir en esa dirección inexorablemente. ¿Recuerdan los supuestos efectos de aceleración de los TLC (por sí solos) sobre el crecimiento?

Probablemente, en ese tipo de resultados favorables hipotéticos sobre la economía se estarían mezclando todas las buenas noticias que habría de traernos la concreción de los proyectos de infraestructura vial (4G), las mejoras en calidad educativa (todavía en un nivel bastante precario) y la reducción del llamado “Costo Colombia” en materia laboral, energética y de transporte. Aislar, entonces, el efecto del desescalamiento-militar y del narcotráfico, o su eventual abolición, es una tarea en extremo compleja que no ha abordado el DNP (ni ningún otro estudio que ANIF conozca).

Ahora expresaremos una serie de reflexiones conceptuales y metodológicas para dimensionar las tareas que aún nos quedan pendientes en este frente de inferencia-prospectiva sobre el positivo impacto del proceso de paz, las cuales, de ninguna manera desvirtúan el acertado norte estratégico que en este frente ha venido liderando la Administración Santos I-II; acaso, ¿quién dudaría en impulsar y concretar las tareas de la paz por el simple hecho de que se diga que probablemente, dicho “dividendo de paz” no es de aceleración del crecimiento hacia el 6% anual, sino hacia el 5% anual (medido por décadas)? Recordemos que, aun si la aceleración fuera de solo 1% por año, ello implicaría que el PIB per-cápita de Colombia pasaría a duplicarse cada 24 años, en vez de los 40 años que nos ha tocado “sufrir” a las “generaciones del conflicto” del período 1960-2000.