Diversos caminos hacia la paz (II)
Fui enfático en anterior comentario al decir que “Todo ser humano es entrañablemente amigo de la paz, pero hay distintas propuestas o caminos para llegar a ella”.
Agregaba que señalar como enemigos de la paz a quienes no acepten determinada propuesta para avanzar hacia ella, y sindicarlos como “pregoneros de guerra”, es actitud mendaz y falasia irresponsable”.
Hemos evocado, los grandes conflictos de nuestra historia patria, desde los aborígenes a los cuales se les ha buscado solución bajo distintos estilos, sin que esté bien señalar como “apátrida” a quien difiera de opinión ante ellos. Evocamos, también, el estilo y acción por la paz del Presidente Valencia, su eficaz tarea en ello, hasta haber sido llamado “Presidente de la Paz”.
Continuando la evocación de caminos distintos, hacia la paz, de otros Presidentes, con generosidades de ellos en conversaciones con las FARC, pero con pretensiones siempre de ellas de lograr allí grandes ventajas, y reincidiendo, luego, en sus atrocidades e incumplimiento de lo pactado. Surge el recuerdo de tesonero esfuerzo por la paz de Belisario Betancur, de Virgilio Barco y de Andrés Pastrana, con heroicas actuaciones de ir hasta la selva, y no en cómodos hoteles, pero teniendo qué cancelar el proceso por grave y reiterado incumplimiento de esos rebeldes. También, es honesto, destacar que el Presidente Uribe luchó por la paz, no solo combatiendo a los rebeldes sino con ofrecimientos generosos como en el caso del llamado “Canciller Granda”, y cuando liberó de la prisión decenas a militantes guerrilleros, no incursos, eso si, en crímenes atroces. Logró, también, que en Colombia se pudiera transitar sin temor por las carreteras en donde antes las bandas delictivas impedían el derecho a la movilización.
El valor de lo actuado por anteriores Presidentes no puede desconocerse, en estilos distintos y esfuerzos generosos siempre mal correspondidos, por esos rebeldes, sin derecho a descalificarlos ante otro estilo de negociaciones.
Ante el Corazón de Jesús, en cuyo mes estamos, le pedimos que los Candidatos, presenten, y cumplan luego, soluciones a los problemas nacionales y avancen, con prudencia, en un proceso de paz, no con tantos interrogantes como el que se ha estado adelantando. Que lleguemos a una paz bien cimentada, para la cual hay diversidad caminos, sin pretender triunfar con malévola descalificación de los contradictores.
