Dimensiones del tema entre Cuba y Estados Unidos
Por Carlos Yepes A
El tradicional diario Granma ha formulado siete claves para entender la dimensión del tema Cuba-Estados Unidos. Me parece pertinente compartir algunos de sus apartes a propósito de la desvinculación de Cuba esta semana de la “lista negra” de países que apoyan el terrorismo.
1. Los presidentes tomaron una decisión, lo que falta es llevarla a la práctica.
El 17 de diciembre, anunciaron simultáneamente que han decidido restablecer las relaciones diplomáticas, ahora, la voluntad de los presidentes debe pasar por los canales oficiales de cada país para materializar ese paso.
2. Ninguna de las partes ha condicionado el restablecimiento de relaciones.
Tanto los diplomáticos cubanos como estadounidenses han sido claros en que el ambiente de trabajo lo ha marcado el respeto y la profesionalidad, en un clima de reciprocidad y sin injerencias.
3. El restablecimiento de relaciones no es lo mismo que la normalización de relaciones.
Después de contar con embajadas en ambas capitales, se abriría la etapa de la compleja búsqueda de la “normalidad” entre dos países que comparten una convulsa historia bilateral.
Cuba ha dicho que no se le puede exigir que tenga que renunciar a sus ideales de independencia y justicia social, ni claudicar en uno solo de sus principios, ni ceder un milímetro en la defensa de la soberanía nacional.
4. El cambio de política de Washington es un triunfo del pueblo cubano y de la integración latinoamericana.
En la II Cumbre de la Celac en La Habana se firmó un documento que no tiene referente en la historia hemisférica: la declaración de la región como Zona de Paz, la misma que reconoce “el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”.
5. Estados Unidos cambia los métodos, pero no los objetivos.
Cuando el presidente Obama hizo su anuncio, dijo que después de 50 años de una política fracasada, era hora de probar algo nuevo.
“Estamos en el camino hacia el futuro, dejaremos en la espalda las cosas que hicieron el pasado complicado”, dijo Obama en Panamá respecto a Cuba.
6. Obama puede hacer mucho más.
Obama acompañó los anuncios del 17 de diciembre con un grupo de medidas que modifican una pequeña parte de la aplicación del bloqueo, pero esa medida de agresión se mantiene en pie.
7. Con respeto a la soberanía, no hay temas tabúes.
Quizá la clave más importante de todas, y la que resume este trabajo, es que el reto mayor entre Cuba y Estados Unidos es construir una convivencia civilizada basada en el respeto a sus profundas diferencias.
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