sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-03-07 08:46

Detrás de las tragedias, solidaridad.

Israel Silva

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 07 de 2017

El panorama es dantesco y de impotencia por las tragedias sucedidas en  municipios como Campoalegre donde la fuerza de Río Neiva, evidenció  lo que es capaz de hacer el afluente que en tiempos normales se muestra indefenso en su trasegar diario. Tuvimos la oportunidad de ver en  visita de solidaridad al lugar con aportes de un grupo de cooperativas, la difícil situación que afrontan las comunidades por esta emergencia que no solo es de carácter económico, sino también social, ambiental, de salubridad pero adicionalmente de carácter mental. La realidad es dura, al ver como el Río acabo con el sustento familiar y a otras con sus casa. La afectación emocional y el nivel de vulnerabilidad que afrontan las familias es algo que va más allá de las respuestas de emergencia que ha sido atendida por las autoridades estatales civiles y militares local, departamental y nacional; así como por las empresas privadas que han acogido el llamado de solidaridad frente a lo sucedido. El Huila en general ha sido solidaria ante estos hechos. Debemos volcar aún más todos los esfuerzos por esas comunidades de Campoalegre, Algeciras, Rivera y Neiva. Todavía hay familias que perdieron todo y claman por ayudas para superar la situación.

El panorama de crisis social, por fortuna también logró despertar el liderazgo, el trabajo en equipo y la organización comunitaria para recibir y distribuir las ayudas durante la emergencia. Fue muy alentador ver como tenían organizadas las cadenas humanas para recibir, registrar y luego entregar a las familias las ayudas humanitarias.  También fue estimulante observar como estaban cocinando para las familias en ollas comunitarias. Se notaba total satisfacción en las personas que recibían los alimentos de los cocineros. Estas manifestaciones contribuyen al restablecimiento de las condiciones de una forma más integral el apoyo y la solidaridad recibida por parte de las entidades.

Los municipios afectados y el Departamento deberían diseñar una estrategia de reubicación de las familias a una distancia considerable que evite futuras situaciones de calamidad por la creciente de las cuencas de quebradas y ríos. Esta realidad es innegable y será aceptada por la comunidad si ellas observan que existen propuestas integrales para la solución de la problemática. Los asentamientos humanos muy cerca de las cuencas se han realizado a los ojos de las autoridades y en muchos casos los procesos de reubicación no funcionan ni si quiera en situaciones de emergencia.

Es necesario que la autoridad ambiental determine el impacto ambiental de la ola invernal en los cuatro municipios y formule los planes de recuperación de las cuencas y ríos. En el Río las Ceibas se diseñó y ejecutó un plan con la FAO que incluyó varias fases, pero en mi conocimiento ese proyecto se abortó y ahora está en manos de la CAM.