Despertó Colombia
Jorge Eliseo Cabrera
Multitudes de personas entendieron que había que manifestar de alguna manera la inconformidad de los colombianos con el Gobierno de Santos, por las múltiples razones que hay para ello. Las calles de las capitales de departamento fueron testigas de las formidables manifestaciones realizadas en el día de ayer. Los colombianos no podremos olvidar jamás el monstruoso “conejo” que se nos hizo con los resultados del plebiscito, el cual obtuvo el rechazo mayoritario al acuerdo suscrito entre Santos y Timochenko, no obstante el despilfarro oficial a favor del SI. No le costó mayor trabajo al Presidente Santos desconocer olímpicamente la voluntad popular, como tampoco le costó un pepino al presidente Maduro desconocer esta semana al congreso venezolano, elegido democráticamente, al propiciar al Tribunal Supremo asumir las funciones del legislativo, hecho que ha estremecido a todos los gobiernos democráticos.
Para nadie es un secreto que el presidente Santos domina a su antojo las Ramas Judicial y Legislativa del poder público a base de “mermelada”, extensiva también a los altos mandos militares a través de la llamada “prima de lealtad”.
Cínicamente, el Presidente Santos nos pintó esta semana pajaritos de oro, un país diferente al que conocemos y padecemos, para tratar infructuosamente de frenar las grandes movilizaciones en su contra.
La situación de Venezuela ya toco fondo; como será de profunda y grave la crisis del vecino país que hasta Santos y la blandita canciller Colombiana no tuvieron otro camino que el de rechazar la antidemocrática medida del “Tribunal Supremo”, manipulado enteramente por el tirano Maduro.
Colombia se sigue pareciendo cada vez más a la vecina Venezuela. Con frecuencia se dan “golpes de estado” contra la democracia y contra la constitución nacional.
El Presidente del Perú Pedro Pablo Kuczynski manifestó que retirará de manera definitiva a su embajador en Venezuela, como una manera de condenar la ruptura de la democracia en ese país. A su vez, el departamento de estado de los EE.UU. condenó igualmente la “Ruptura de las Normas Democráticas”. Colombia va para allá. ¿Seremos capaces los colombianos de impedirlo? Amanecerá y veremos. Debemos asumir todo el deber que nos corresponde. El régimen ya no aguanta más. Esta corrompido , gastado y podrido.
