Deshojando margaritas: En la boca del lobo
Por Margarita Suárez Trujillo
A ratos me distraigo viendo películas y series de Netflix, que son muy entretenidas. Además no hay corte de comerciales y se puede poner pausa. Hace poco terminé de ver los cerca de ochenta capítulos de “En la boca del lobo”, la historia del cartel de Cali. La serie está basada en un libro de William C. Rempel, un periodista que trabajó 36 años como reportero de investigación del diario Los Ángeles Times. Este escritor entrevistó durante casi mil horas al jefe de seguridad de los capos de Cali, actualmente asilado en los Estados Unidos. El hombre contó los detalles de lo que sabía del cartel, incluso de la caída del jefe máximo a quien él entregó a las autoridades colombianas con el apoyo de la DEA. El papel de dicho ingeniero que chuzaba teléfonos y montaba estrategias para proteger al jefe mafioso y posteriormente lo delató para negociar su propia libertad, lo interpreta Luis Fernando Hoyos. Precisamente el tema musical de la serie se llama “La traición es la única salida”. El papel de la reina nacional de la belleza que vivió y tuvo hijos con el jefe del cartel, lo encarna la ex Miss Colombia Andrea Noccetti. Conocí muy de cerca a la verdadera, porque estaba casada antes con un importante industrial muy aficionado a los toros, perteneciente a una de las familias más distinguidas del Valle del Cauca, propietario de un gran ingenio azucarero. En esa época, la reina y el industrial fueron los padrinos de bautizo de nuestro hijo mayor y le hicieron una gran fiesta en su hermosa finca de Palmira para celebrar el acontecimiento. Infortunadamente la comadre se separó de su esposo, con quien no pudo tener hijos. Posteriormente vivió la tempestad de su romance con el jefe del cartel de Cali y terminó mal. Era una mujer muy bella, agradable, alta y elegante, gran aficionada a la fiesta brava, con una familia maravillosa que hoy ya no existe pues su mamá y su hermana fallecieron, y a su hermano menor que fue como un hijo para ella porque lo crió, lo asesinaron en un restaurante donde se encontraba con el hijo del capo. Hoy en día los hermanos jefes del cartel están en cárceles de los Estados Unidos, uno en Memphis y el otro en una ciudad de Carolina del Sur, pagando condena de 30 años. Triste final.
