jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-04-22 06:50

Deshojando margaritas: El Parque Santander

Por Margarita Suárez Trujillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 22 de 2015

Por invitación de la periodista Luz Marina Salazar, con frecuencia participo en su programa “Opiniones” que se transmite los sábados de 11 am a 12 m, por RCN La Cariñosa Neiva 1340 AM.

Desde hace un tiempo, aprovechamos el balcón de la emisora ubicada en el quinto piso de un edificio del centro de Neiva, para tomarle fotos a los invitados al espacio radial. El fondo, con la iglesia y el Parque Santander, permite bellas panorámicas.

Debo confesar que hasta el año pasado me daba angustia asomarme al balcón por lo feo que se veía el lugar. Hoy en cambio me siento orgullosa de mostrar a propios y extraños el bello y colorido Parque. Quedó precioso desde la intervención que hiciera recientemente el gobierno municipal.

Me incomoda sí, que algunas personas critiquen con rabia la eliminación de las bancas. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, dice la frase proverbial. Y es verdad. No quieren o no les conviene ver las bondades de la remodelación del Parque Santander. Creo que opinan así porque desconocen la problemática global.

A mi también me gustaría que hubiera la comodidad de las bancas, pero por ahora no es indicado tenerlas.

Basta mirar lo que pasa con las que quedaron en uso para los lustrabotas. En las noches se ven drogadictos y mujeres que ejercen el oficio más antiguo del mundo, peleándose por las bancas, para dormir, meter vicio o “trabajar”. Como van las cosas, llegará el momento en que sea necesario cambiar esas bancas por sillas unipersonales para los lustrabotas.

En este tema de espacios públicos la situación es muy complicada. No toda la gente piensa en utilizar bien los recursos al servicio de los ciudadanos.

Hace poco leía que el director de deportes y Recreación de Neiva, Carlos Alberto Ramos Parrací, denunciaba la destrucción de máquinas biosaludables ubicadas en el parque Leesburg y en el barrio Prado Norte. Estos gimnasios al aire libre que son una maravilla, no se libran de los vándalos.

Las zonas de recreación y aprovechamiento del espacio público hay que protegerlas y en el caso del Parque Santander no hay que dar papaya dejando bancas para facilitar que se convierta de nuevo en una cloaca.

Infortunadamente no todos los ciudadanos piensan en el bien de la comunidad.