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Opinión/ Creado el: 2015-05-06 06:17

Deshojando margaritas: El Día de la Madre

Por Margarita Suárez Trujillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 06 de 2015

Se acerca la celebración del Día de la Madre, una fecha con mucho significado para las personas que contamos con el privilegio de tenerla viva. También para las personas huérfanas porque es el momento de recordarla con mucho amor. Es un día en que se celebra con almuerzo, serenata, flores, regalos, y que nos vuelve a la niñez así seamos mayores. No hay duda que son lo más importante en nuestras vidas, nuestro primer hogar es su vientre, son ejemplo a seguir, de ellas aprendemos la dulzura, la ternura y la capacidad de dar amor sin esperar nada a cambio.

En mi caso tengo la fortuna de tener viva a mi madre, quien es un roble a pesar de sus 85 años de edad. Le encanta salir a los Centros Comerciales, me impresiona acompañarla porque camina a mil y nos deja botados a los que tratamos de seguirle el paso.

Tiene una memoria privilegiada, es chistosa, mejor dicho “recochera”. Le encanta jugar cartas y parqués, programa que realiza con sus amigas una vez por semana en las tardes y todas las noches en familia. Para no hacer ruido y dejar dormir a los vecinos, tiene un tablero elaborado en madera, con fichas que se adhieren con imanes.

En el juego, primero nos cansamos sus contrincantes que ella sentir sueño, a pesar que siempre es la primera que se levanta en las mañanas. Este ejercicio es, a mi juicio, lo que mantiene intacta su memoria y alegría de vivir, gracias también a que goza de una salud envidiable.

En el hogar maneja su dinero sin consultar con nadie, dirige su casa, ordena el menú del día, emprende obras de remodelación y lidera la organización general. Viaja con frecuencia por tierra y aire, incluso al exterior.

Es una mujer muy creyente de Dios, al punto que en mi familia piensan que ella consigue milagros con sus oraciones y cuando necesitamos algo la llamamos a pedirle que nos encomiende de manera especial. Creo que tanta actividad y fe en Dios es lo que la mantienen lúcida, alegre y sana.

Mi madre, Marina Trujillo de Suárez (así figura en la cédula) crió y amamantó ocho hijos, todos talentosos modestia aparte. Uno de ellos, Pedro Hernán, es el Alcalde de Neiva, asunto que para ella no tiene la relevancia que seguramente le dan a esos cargos otras personas, él es simplemente su amado hijo menor.

Es que otra de sus cualidades es su sencillez a toda prueba. Le doy gracias a Dios por el privilegio de tenerla y estarla gozando en estas condiciones.

En cuanto al tema de la maternidad, no sé si las madres estén de acuerdo conmigo que el nacimiento de un hijo parte nuestra vida en dos, somos unas personas antes y otras después del alumbramiento. Incluso con el solo anuncio del embarazo cambian nuestras prioridades. Ya cuando salimos de compras no miramos el vestido o los zapatos para nosotros, sino la ropa de bebé, los coches, los teteros, la cuna, la colcha, casi nos olvidamos que existimos y el lugar de privilegio lo pasa a ocupar nuestro pequeño nuevo mejor amigo, por quien estamos dispuestas a entregarlo todo, hasta la vida.