Descuido inaceptable con el adulto mayor
Ana María Rincón Herrera
El adulto mayor en nuestro país se encuentra en un total abandono, es inaudito que esta población viva en condiciones infrahumanas y no tenga acceso a una pensión digna. Sin embargo, me enorgullece ver como algunos seres humanos asumen el compromiso de dedicar parte de su tiempo y asumir como parte de su misión en la vida, cuidarlos y protegerlos brindándoles afecto. Grandes vacíos que no llenan sus propios hijos y en la mayoría de los casos, los dejan en el total abandono. Visité ayer el municipio del Hobo, gran municipio por el cual siento afecto y admiración por su gente trabajadora y pujante. La comunidad me planteó tantas necesidades y deseo hacer un trabajo importante para ayudarles. Dentro de los temas planteados hicieron referencia al abandono del adulto mayor.
Esta comunidad profesa gran amor por mi hijo Sergio y me siento agradecida por eso, el municipio también me trae recuerdos, por mi padre German Rincón Álvarez, quien fue alcalde de Hobo en el año 1.974, siendo Gobernadora Olga Duque de Ospina. Los habitantes de este municipio anhelan dejar una gran herencia a sus hijos de valores, responsabilidad y trabajo en pro del crecimiento y desarrollo de su tierra, buscan mejorar su competitividad. Admiro y valoro la gran labor que hacen algunos miembros de la comunidad con los abuelitos, les brindan cuidados y amor; los adultos mayores manifiestan que estas personas son como ángeles que llegaron a su vida. Se hace necesario invertir recursos para mejorar la calidad de vida de estas personas, por más esfuerzos, las carencias son muchas en términos de vivienda, vestido, alimentación y el sustento diario.
Es un descuido inaceptable que en Colombia no se inviertan recursos suficientes para aquellos adultos mayores que alguna vez trabajaron y hacían aportes para una mejor sociedad, pero hoy infortunadamente no cuentan con el sustento diario. Según un estudio hecho por la universidad Externado de Colombia, en el año 2015, el 75% de los adultos mayores en Colombia no tienen pensión y con enorme preocupación el 22% vive con un salario de menos de 206.091 pesos al mes. No puedo entender cómo pueden vivir con tan bajos recursos, cuando el costo de la vida es tan alto y el solo IVA aumentó en un 19% y el alza en la canasta familiar pone en aprietos a gran parte de la población que está tan necesitada.
Según las estadísticas del Dane, en el 2013, había aproximadamente 4.964.793 personas mayores de 60 años que corresponden al 10.5% de la población. 650.000 personas de ese porcentaje sobrepasan los 80 años. Según el informe, los hombres en Colombia viven aproximadamente un promedio de 72 años y las mujeres 78 años. Es indispensable fortalecer las leyes para protección del adulto mayor y promover políticas públicas que busquen crear un presupuesto y generen un sentido de responsabilidad social mayor, para ayudar a mejorar la calidad de vida de estas personas y contribuyan a apoyar las fundaciones que dan atención y dan ayudas económicas a este porcentaje de la población. Los esfuerzos que se hacen por esta población son mínimos y hay que velar porque las entidades públicas y el sector privado se comprometan más con este grupo de colombianos.
El 48% de esta población, está en la extrema pobreza y no cuenta con acceso a los sistemas de salud. El País carece de un sistema de salud digno y no puede atender al total de los colombianos, contamos con regímenes muy deficientes que con los años, su estructura se ha debilitado y no logra tener una cobertura necesaria. El Gobierno debe fortalecer su sistema de Salud con urgencia para brindarle una mejor calidad de servicios a toda la población.
Conmovida me siento, viendo tantas necesidades en aquel hogar de la tercera edad, quienes lo habitan se encuentran en total abandono por parte de sus familiares. La profunda tristeza de nuestros adultos mayores al ver lo poco gratos que son sus hijos, por quienes trabajaron para sacarlos adelante, y quienes hoy los hacen sentir, como un estorbo. Sin embargo, aplaudo la energía con que trabajan quienes crean estos hogares de paso, la espiritualidad y amor que les dan día a día, son un gran ejemplo a seguir. Ojalá todos los colombianos fuéramos como ellos. Ángeles en la tierra
