Descontaminación de Betania
Editorial
Los habitantes de este planeta, estamos siendo espectadores de la creciente contaminación ambiental que se está presentando en los ríos y sus afluentes hídricos, por la presencia de residuos domésticos, fertilizantes, pesticidas y desechos industriales que están llegando directamente a través de los desagües de las redes de alcantarillado que se depositan en los mismos, sin controles por parte de las autoridades encargadas de la vigilancia y preservación de los recursos naturales. Los municipios del departamento, excepto Gigante, vierten sus aguas residuales a estos afluentes hídricos porque no cuentan con las Petars. El agua se contamina por culpa de la actividad humana, que es más dinámica, porque se necesita más la producción de alimentos, vestuario, transporte, remedios, entretenimientos, entre otras, que están sobrecargando la misma. La evaporación a la biosfera, en muchas ocasiones provocan la emisión de gases tóxicos; contaminación por pesticidas, metales, desechos cloacales; accidentes como los derrames de petróleo; descargas de desechos químicos y material radioactivo; descenso de los mapas de agua dulce y zonas más profundas.
En el caso particular del embalse de Betania, allí se están depositando todos los residuos de aguas residuales de los municipios huilenses que se encuentran ubicados, arriba del mismo. Además, los residuos de los desechos de la actividad piscícola, que, en otrora, la producción había desbordado los niveles permitidos, pero que ahora se han ajustado a niveles de las 25 mil toneladas de pescado anuales. Existe un panorama preocupante por el fósforo que se está depositando en el fondo de la represa, pero no existen estudios que establezcan un impacto negativo sobre el medio ambiente en la región. Para ello, es indispensable desarrollar un análisis técnico con expertos ambientalistas y bioquímicos, para analizar los riesgos y los impactos negativos que se pueden generar sobre el embalse.
Es loable la jornada de limpieza de residuos sólidos que adelantaron la Cam y Acuapez, a través de un ferry que recorrió el embalse, permitiendo recoger más de seis toneladas de basuras que estaban depositadas en el mismo. Se busca mejorar la calidad del agua de la represa, para garantizar la actividad piscícola. Es indispensable que las empresas que se encuentran desarrollando esta actividad, deben utilizar insumos biodegrables y contribuir con el aseo y mantenimiento de la represa, con el fin de optimizar esta producción pecuaria. Igualmente, todos los municipios deben asumir el compromiso para empezar a diseñar y estructurar proyectos, para la construcción de las Plantas de Tratamientos de Aguas Residuales (Petars), para contribuir con la descontaminación de las aguas del rio Magdalena. Para tal efecto, se deben presentar los proyectos ante las instancias nacionales e internacionales para buscar la cofinanciación de las mismas. Recordemos que los ríos constituyen la principal fuente de abastecimiento de agua potable de las poblaciones humanas. Su contaminación limita la disponibilidad de este recurso imprescindible para la vida.
