Derecho a nacer
Mons. LIBARDO RAMÍREZ GÓMEZ*
Mientras hay personas y entidades, con derroche de dinero y acogida en medios de comunicación y en los gobiernos, dedicadas a defender el “derecho” a matar seres humanos en el vientre materno, gracias a Dios hay otras, que con valor y entrañable amor a la vida, felizmente se dedican a su defensa, comenzado por defender denodammente el “derecho a nacer”… Tal es caso de la Fundación que, bajo ese nombre, ha creado y sostenido la señora Astrid Tamayo de Bayer.
Desde hace 40 años, viene realizando Doña Beatriz, con un grupo de generosas personas, colaboradores con meritoria labor, mediante la ayuda a las madres gestantes que por serias dificultades están tentadas de matar al hijo que llevan en sus entrañas; y a dar voces de aliento cristiano a quienes por haber cometido tan grave crimen, necesitan oportuna ayuda para salir del desconcierto y depresión que ese lamentable hecho trae a sus espíritus. Se muestra a estas personas el horizonte de tanto valor que tiene la vida, vista desde el ángulo de la fe, tanto de la madre como del hijo y la dimensión que proyecta así el amor y a los valores del mismo cuerpo y el sexo, considerados como dones del divino Hacedor.
Existen múltiples iniciativas en defensa y protección de los niños ya nacidos, con firme rechazo a cuanto signifique “maltrato infantil”, pero es deber, tener similar cuidado del máximo derecho del ser humano como es el de su vida, con extensión desde su concepción hasta su muerte natural. Esta preocupación es signo de pueblos realmente civilizados que, con la debida firmeza, no se dejan llevar de campañas homicidas a favor del aborto y de la eutanasia. Pasos concretos, pedagógicos, son los que cumple, en ese sentido, la “Fundación Derecho a Nacer”.
La Fundación ofrece a la mujer embarazada acompañamiento individual y grupal, apoyo psicológico, espiritual, médico y formativo para que la futura madre pueda vivir su embarazo tranquila, confiada, segura”. ¡Qué bello y humanitario ofrecimiento, muy distinto a la inhumana invitación al asesinato del hijo para liberarse de incomodidades o de dolores que se aceptan con amor, cuando se conoce la grandeza y responsabilidad de ser madre!
Impulsa con entusiasmo, la Fundación, su actual Directora María Elena Soto Rojas, sigue adelante con amplio número de adherentes, con comprometida labor en varios programas. Se ofrece: acogida de apoyo a embarazadas”; conferencias de “sensibilización” sobre la grandeza y responsabilidad de engendrar un hijo; ayuda a madres que se han resistido a matar a sus hijos, con apoyo para salir adelante; especializada atención psicológica y espiritual a tantas madres en busca de la debida orientación. De gran pedagogía, las “caminatas espirituales” en las que se hace piadosa reflexión sobre el edificante vivir de María Santísima, en los meses que llevó en su seno al Hijo de Dios, que para salvar a los humanos vivió en cuanto hombre, ese tan respetable proceso.
Emocionante, en la celebración de los 40 años de la Fundación, ver a la rozagante joven Ana María, de 15 años, junto a su madre María Esperanza Garzón, quienes atendían a los invitados, recordando que un día María Esperanza en el embarazo de Ana María, en circunstancias que la impulsaban al aborto, tuvo la gracia de conocer la “Fundación Derecho a Nacer”, que la detuvo y no asesinó a su embrionaria hija. Ahora, tiene el gozo infinito de verla crecer y ser su apoyo y esperanza en el correr de sus días… Moisés fue “salvado de las aguas” (Éxodo Cap. 2) y Ana María, “salvada del aborto” gracias a la labor humanitaria de la providencial Fundación (Tels. 2127174 -3154439978) Calle 63 No. 13-34 Of. 502 Bogotá. E-mail: info@derechoanacer.org) que contribuye con testimonio y llamado a personas e instituciones a decir “Sí a la vida”, y no a prácticas inhumanas como el aborto.
