Derecho, Política y Sociedad: Las tentaciones de internet
Por German Alfonso López Daza
Unos de los inventos más importantes que nos dejó el siglo XX fue sin lugar a dudas la red de información denominada Internet. Su creación se dio en el Gobierno norteamericano como estrategia de defensa en el marco de la guerra fría.
Posteriormente, investigadores de prestigiosas universidades de Estados Unidos, perfeccionaron la idea de una red interconectada de computadores con la cual se podía consultar información alojada en diversos sitios. Desde 1969 hasta finales de los 80, se dio una importante evolución que conllevó su masificación en los 90, convirtiéndose en un servicio esencial en muchos sectores de la sociedad.
Uno de ellos ha sido la educación el cual ha recibido tanta influencia, al punto de conllevar un cambio de paradigma en el proceso de enseñanza. La llegada del novedoso invento implicó el acceso masivo al conocimiento, el cual se encuentra disponible en bases de datos virtuales que compiten con el libro impreso.
En mi caso particular como docente universitario, he debido ajustar mi método de enseñanza el cual no se dirige ya a la simple transmisión de conocimiento (este lo encontramos en la web), sino a que el alumno aprenda a buscar el conocimiento que se encuentra en la misma red, pero que también aprenda a solucionar problemáticas apoyado en la información que la misma red provee.
Este fácil acceso al conocimiento por parte del estudiante enfrenta muchos desafíos; el primero es la existencia de sitios web con información poco fiable que en muchas ocasiones es tomada por los usuarios como la verdad revelada (Wikipedia, Rincóndelvago.com, monografías.com y un largo etc.).
La segunda dificultad es la tentación que genera la red a quienes deben producir conocimiento. Hablo del facilismo que ofrece Internet para “plagiar” contenidos y ser presentados como propios en trabajos académicos.
Y un tercer obstáculo es la superficialidad que en ocasiones presenta la información a la que accede el usuario. Como decía algún autor, es un mar de conocimiento con poca profundidad. La alternativa ante esta poderosa herramienta es la enseñanza que el docente debe realizar sobre el uso de internet y la advertencia sobre las consecuencias penales que implica un inocente “copy-paste”.
Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho
Universidad Surcolombiana
