Demuelan el estadio
Jesús Andrés Vargas Gutiérrez
¿Qué hacer con semejante adefesio ubicado sobre la carrera 16?
¿No les pasa que van transitando por ahí y sienten una total impotencia de ver esa obra a medio hacer, que ha cobrado vidas humanas y cuya terminación se ve cada día más lejana?
Aún si la obra se hubiera completado en el término propuesto originalmente, tal y como se estaba proyectando el producto final deja mucho que decir.
De moderno no tiene, nada, es más, lucía mejor antes que como se muestra en estos momentos, una pajarera gigante, hecha a punta del material más “moderno” conocido por el hombre, el ladrillo.
Hoy mientras la construcción del sector privado realiza obras mucho más grandes en menos tiempo, cualquiera que pase cerca al “Estadio” de fútbol Guilermo Plazas Alcid, se hará la pregunta de rigor,
¿Qué va a pasar con él?
El último estudio de factibilidad de la obra deja más dudas que respuestas claras sobre cuál será el destino del que sería el mejor estadio del Sur colombiano, evidentemente título propuesto por algún comediante de la noche.
Al final, sería más seguro encaramarse en una estructura hecha en 15 días para ver toros revolcar a personas como lo son las corralejas en Sincelejo, que servir de espectador en la tribuna occidental de nuestro estadio.
¿La propuesta?, realizar una verdadera obra de ingeniería moderna e intervenir también la tribuna oriental para abaratar costos, poniendo en cada cimiento, en cada base, en cada columna la cantidad necesaria de Explosivo Indugel para generar una implosión. En menos de 40 segundos ¡Bum! Esa pesadilla llamada estadio habrá desaparecido de una vez por todas.
Por supuesto a muchos esta idea de no dejar un ladrillo sobre otro, les parecerá exagerada, facilista, y sobre todo una irresponsabilidad teniendo en cuenta todo el dinero que se le ha invertido a esta pseudo obra de ingeniería. El más puritano de los leguleyos dirá que sería un verdadero detrimento patrimonial.
No lo dudo, 27 mil millones de pesos no se encuentran en la vuelta de la esquina, ¿pero acaso no resulta mezquino defender y mantener una obra que ni el menos letrado de todos los seres humanos dudaría en decir que la inversión no se ve por ningún lado?.
A decir verdad, sale más barato empezar desde cero cualquier otra cosa, que seguir malgastando la plata en pegar retazos mal hechos a una estructura vieja y obsoleta, eso sí sería un verdadero detrimento patrimonial.
Dos conceptos que explican como de tener un estadio feo pero que funcionaba a no tener serían : Corrupción y falta de planeación, es decir, doble corrupción.
Y a propósito de corrupción y de quienes se indignan por el solo hecho de pensar en derribar todo absolutamente todo, un dato: Según la Procuraduría general de la Nación, la corrupción nos quita a todos y cada uno de los colombianos, 32 Billones de pesos, que si lo ponemos al lado de los 7 billones de pesos que se piensa recaudar con la reforma tributaria nos deja entrever que el problema está más claro que el agua, si no hay plata no importa cuánto nos den en la cabeza, con impuestos y más impuestos, la corrupción nunca será saciada a menos de que hagamos algo al respecto.
Luego, gastar unos cuantos miles de millones de pesos para arrasar con todo el estadio no suena tan mal al fin de cuentas, al no quedar nada allí más que un lote, habremos dejado un profundo mensaje para las generaciones venideras. Cuando los escombros hayan sido retirados y todo quede vacío, será como si estuviéramos dándonos una oportunidad como sociedad, la oportunidad de empezar de cero, hacer las cosas bien, de elegir bien, de ser veedores, de exigir los mejores materiales, la mejor propuesta y por supuesto de que al menor asomo de corrupción, este hecho tenga el mismo destino que el que espero sea en un futuro el del ex estadio Plazas Alcid. A veces destruir completamente, es mejor que construir a medias.
