viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-08-31 12:59

Delito e impunidad

El general Rodolfo Palomino, merecidamente ratificado como director de la Policía Nacional por lo que representa en transparencia y decisión para combatir el crimen en este país de criminales de toda laya en permanente cosecha, expresaba con razón -

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 31 de 2014

en medio de su impotencia para entregar mayor seguridad ciudadana, porque ésta no depende exclusivamente de la Policía como  el común de la gente  cree manifestando que no sirve para nada porque la delincuencia pulula como verdolaga no obstante su efectivo accionar-, que lo que más estimulaba el delito era la impunidad, que es exactamente lo que expresaba Shakespeare de otra manera, al afirmar que no había nada más estimulante para el criminal que la indulgencia con que lo trataba el Estado.

Y las cifras son escalofriantes de esa impunidad de la cual se queja el corajudo general. De cada 100 delincuentes que son puestos a disposición de la Fiscalía por parte de la Policía, 70 quedan inmediatamente en libertad para seguir delinquiendo y de repeso los pocos que van a la cárcel, siguen delinquiendo desde allá por la indulgencia estatal poniendo el 50% de las extorsiones en este paraíso de la extorsión en todas sus modalidades, lo cual nos comunica al rompe, que por muy eficiente que sea la Policía jamás podremos tener seguridad, porque el accionar policial se convierte en un tormento de Sísifo de terminar para volver inmediatamente a empezar, en un ejercicio  estéril para tratar de ganarle la partida a la delincuencia nacional, la más creativa en eficacia y perversidad.

Mejor dicho como dice la canción de Serrat: contigo porque me matas y sin ti porque me muero en materia de seguridad, y así  sólo la tendremos el día del juicio final. Y es que hay que decir sin ambages, que esa es la consecuencia de la proliferación delincuencial porque no tenemos política criminal, donde la Justicia y las fuerzas de seguridad  actúen de manera armónica para que no haya impunidad penal, con la colaboración decidida de la sociedad para que no haya impunidad social en un medio donde se ensalza y estimula la actividad criminal especialmente para la delincuencia de cuello blanco como una virtud que da categoría en el escalafón social.

Y no puede haber esa integración  para combatir la criminalidad, cuando tenemos un sistema penal extraño a nuestra  idiosincrasia de la mano de una Justicia congestionada e inoperante, donde no se esclarecen ni sancionan los grandes crímenes y mucho menos los que agobian a la ciudadanía, que ya no denuncia para no ser revictimizada, sabedora de la lenidad del Estado con la delincuencia y la relativización del crimen por parte de la sociedad, que considera como pilatunas la extorsión de unos estudiantes de un colegio por las redes sociales a una menor como lo dijo su rector para no sancionar a los extorsionistas, demostrativo de la degradación moral que tenemos, que por supuesto contribuye a la impunidad criminal de que se queja el general Palomino para darle una respuesta efectiva a la ciudadanía en materia de seguridad.