viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-17 09:38

Delicado compromiso

La población votante de este país viene cumpliendo su deber democrático con más independencia y compostura cívica como la demostrada por el candidato Zuluaga que reconoció el triunfo estrecho de su contendor Santos en un gesto de ejemplar nobleza.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 17 de 2014

Con un tono tranquilo, sin resentimientos, el Presidente reelecto agradeció a quienes lo apoyaron, aceptando que aún tiene frentes por atender y haciendo promesas que ahora sostienen su delicado compromiso con el pueblo colombiano.

Sí. Juan Manuel Santos carga con el reto de la paz aunque no la deseen los que quieren ver los fusiles apagados pero en las manos de los muertos; los que estigmatizan los diálogos, pero aplaudieron los acercamientos con las Autodefensas y la entrada de paramilitares al Congreso; los que se nutren contractualmente de un rubro para la Defensa que en 2014 alcanza el 18% del presupuesto nacional; y los incrédulos por culpa de una guerrilla bipolar que se muestra muy formal en la mesa de la Habana y al mismo tiempo permanece agazapada en la espesura del monte maquinando el estallido y el asalto brutal para hacerse notar sin importarle la suerte ni el repudio de la población civil.       

El segundo período presidencial inicia con una inflación que, salvo la carestía que pueda ocasionar en los productos del campo el fenómeno climático, puede reducirse al 3%; un crecimiento sostenido del 4% en el producto interno bruto y una reducción del desempleo hasta por debajo del 9%. Pero esas siguen siendo tortas deliciosas injustamente repartidas que no llegan a satisfacer las necesidades del 30% de la población del país en situación de pobreza. He ahí otro encargo vital por un país mejor y más justo y por el respeto a la que Santos llamó “generación de la paz” y en donde, para cumplirle a los más lastimados y desposeídos, ha de acelerar el proceso de reparación de todos los daños causados a los millones de víctimas de este viejo conflicto.

Muchos votaron por “Santos Presidente” porque desean la paz, pero guardan malestar por tantos acuerdos, promesas y reformas incumplidas; porque en sus regiones costeras y fronterizas hay baja atención estatal; y porque esperan, entre otros asuntos, una  economía rural fortalecida, una infraestructura para el transporte y la logística comercial y un freno urgente al extractivismo de la locomotora minera.

Para una paz de veraz justa y duradera, nada mejor que un Gobierno confiable por su  seriedad y su resolución administrativa.