viernes, 17 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-09-30 04:06

Decrecimiento de la economía, opción a tener en cuenta

La economía del capital basada en la teoría neoclásica de producción, distribución, comercialización, consumo y acumulación, lleva a la humanidad a una desenfrenada carrera hacia la destrucción del ser humano y del planeta.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | septiembre 30 de 2014

Una de sus premisas es el crecimiento infinito contrario la naturaleza, el ecosistema y varios componentes del universo son finitos, lo que dejaría al descubierto que las actuales y futuras generaciones corren el riesgo de no poder tener las mínimas condiciones para una vida digna que les permita el acceso a la salud, educación, vivienda, recreación, alimentación, paz y el desarrollo humano integral.

Nos venden todos los días la tesis que el desarrollo genera crecimiento y este produce empleo y a la vez se garantiza más consumo para la población. Lo que no dicen los funcionarios públicos, casi todos economistas o quienes se amparan en los argumentos teóricos que esas políticas provocan la mayor catástrofe de la humanidad. En buena parte de los naciones la política extractivista se impone cómo la formula fácil para el “crecimiento” y el “desarrollo”; pero también con consecuencias graves por las siguientes razones: Se extraen cada vez más recursos naturales no renovables de la tierra y se pierden para siempre, a la vez que se producen emisiones nocivas. El reconocido economista ecuatoriano Alberto Acosta al referirse a China uno de los países más prospero en tasas de crecimiento económico considera que ese 75% beneficia solo al 10% de la población, generando en ciudades adyacentes tal contaminación que incluso el Gobierno está proponiendo construir ciudades ecológicas.

A raíz de esa visión unidimensional de la economía de propender por un crecimiento infinito, surge otra opción de académicos, movimientos sociales, ecologistas, la economía alternativa y líderes sociales en el mundo de plantear el “Decrecimiento económico” como opción legítima para llamar la atención, sensibilizar y llevar adelante grandes manifestaciones y actividades que claman por formas diferentes a las ejecutadas por los Estados y Gobiernos en todo el mundo, incluso en los que se denominan “Países Desarrollados”. Este esfuerzo será el complemento preciso de Encuentros como el Foro Social Mundial que ha proclamado otro “Mundo es Posible” y otra “Economía es Posible”.

Leipzip ciudad alemana de la antigua zona del Este fue escenario para reunir los movimientos y líderes de los distintos continentes que claman por un decrecimiento en la economía. Sus planteamientos de entrada serían señalados de locos y contrarios de las tendencias en el planeta; pero seguramente comenzarán a ser una alternativa viable si queremos conservar el lugar donde deben habitan todos los actores de la tierra. Este evento es el cuarto que se realiza porque antes se habían llevado a cabo en París (2008), Barcelona (2010) y Venecia (2012). Cuando al académico griego Giorgios Kallis le preguntaron que si el concepto del decrecimiento no era radical o incomodo este respondió “Sí,  tal vez el decrecimiento no caiga bien, pero ese es precisamente el punto, que no caiga bien. Es hora de hacer que este mensaje sea relevante”.