domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-13 08:34

De terrorista a policía

Álvaro Hernán Prada

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 13 de 2016

La palabra “paz” le ha servido a Santos para simular que gobierna, romper el orden jurídico y transformar instituciones que ahora están al servicio de los terroristas. Los amigos del presidente afirman que se ha gastado su prestigio político con el proceso de paz. Nada más engañoso. La desaprobación de la gestión de presidente es consecuencia de las pobres perspectivas económicas, el retroceso en seguridad y el engaño del proceso de la Habana, en el que algunos creyeron vislumbrar la posibilidad de vivir en paz. Santos es sin duda el peor presidente que ha tenido Colombia en su historia, el más chiflado, el menos querido, el  mayor generador de paros como los que hoy tenemos de los sectores transportador y  agropecuario. Solo las farc y los políticos a excepción del Centro Democrático, aplauden su gestión por ser los verdaderos beneficiarios de su gobierno.

Rafael Pardo ministro consejero del proceso, anunció esta semana que el Gobierno abría la puerta a las mujeres guerrilleras de las Farc para hacer parte de la Policía Nacional durante el posconflicto, en zonas donde haya tenido presencia esa guerrilla terrorista: pondrán a los ratones a cuidar el queso. En palabras del Coronel Plazas Vega, “nombrar terroristas en la policía, es entregarle el país al crimen organizado”.

Si bien es cierto que muchas mujeres han sido reclutadas, violadas y maltratadas en las filas del terrorismo, las consecuencias de su tortura les impedirían pasar los exámenes rigurosos en materia de salud mental y estabilidad emocional que hoy tienen los aspirantes a la institución. También es verdad que muchas han sido autoras de secuestros, extorsiones, asesinatos, fusilamientos, reclutamiento y masacres, incluso han sido adoctrinadas por el secretariado en cabeza del asesino Timochenko, para predicar las ideas de la revolución.

Con esa decisión el Gobierno de Juan Manuel Santos en lugar de presentar una reforma a la institución de la Policía que atraviesa una grave crisis, sigue pisoteando los derechos de los colombianos y de los miembros de la Fuerza Pública, que no solamente serán equiparados con los terroristas de las Farc, sino que serán metidos en un solo saco, rompiendo las instituciones que han de velar por la soberanía, con la presencia de terroristas en sus filas. Mezclarán sin reparo a los asesinos de soldados y policías, con sus víctimas: los hombres y mujeres que en lealtad a los colombianos y a la patria han perdido la mitad de su cuerpo con minas antipersona, tatucos y balones bomba, hoy pierden la dignidad de nuevo, por cuenta de un gobierno que trata mejor a los criminales narcotraficantes de las Farc que a las víctimas inocentes de este grupo. Esperemos que vendrá para el Ejercito, que ya está viviendo un cambio en su “doctrina”. La seguridad de todos en manos de terroristas!